La Tragedia del Humo: a 70 años del catastrófico accidente minero

La "tragedia del humo" se convirtió en el accidente más grave de la minería chilena y el más costoso en pérdidas humanas de un yacimiento metálico a nivel mundial. 

La Tragedia del Humo: a 70 años del catastrófico accidente minero

Difícil es olvidar de la historia de nuestro aquel martes 19 de junio de 1945. Una onda polar afectaba a Chile y el frío se sentía de especial manera en los piques subterráneos de la minera El Teniente, donde cerca de mil mineros comenzaban su turno a las 6:30 de la mañana.

A eso de las 7 de la mañana un incendio se desataba al interior de una bodega de materiales, junto al pique Teniente C. Las llamas llegaron a unos tambores de petróleo, los que estallaron con facilidad.

El humo comenzó a avanzar por los túneles y mientras los mineros que se encontraban más cercanos al siniestro huyeron, el resto buscaba refugio en los pasillos de seguridad.

Al momento de darse la alarma vía telefónica interna de la mina ya era muy tarde, el humo se había propagado y los sistemas de ventilación no funcionaban. Solo a las 8 de la noche el fuego se logró controlar, pero el humo inundaba todo y los rescatistas solo pudieron ingresar al día siguiente a los túneles.

En Sewell, el campamento minero, rápidamente se corrió la voz y la angustia se apoderó de los familiares de los mineros que se encontraban en el interior de El Teniente.

Durante tres días se trabajó sin descanso en el rescate. 355 mineros fueron encontrados sin vida y otros747 estaban heridos.

La razón de los fallecidos fue por asfixia y envenenados por monóxido de carbono, todo sumado a la desesperación que se apoderó de la gran mayoría.

La "tragedia del humo" se convirtió en el accidente más grave de la minería chilena y el más costoso en pérdidas humanas de un yacimiento metálico a nivel mundial.

El funeral fue sumamente emotivo. Convocó a todo un país, desde el Presidente de la época Juan Antonio Ríos, hasta el poeta Pablo Neruda. El Gobierno decretó

La compañía, por su parte, le bajó el perfil al accidente, indemnizó económicamente a los familiares de las víctimas y les construyó un poblado en Rancagua, conocido como la Población Las Viudas.

A partir de aquel entonces, la mentalidad y los hábitos de los mineros sufrieron un verdadero cambio. Se instauró el concepto de prevención de riesgos en la gestión y se creó el Departamento de Seguridad Minera que estableció procesos de comunicación directos con todos los trabajadores. Las mejoras fueron tan significativas que El Teniente ganó el premio internacional a la seguridad durante 14 años consecutivos.