Las dunas: un patrimonio a valorar y defender

Por: Catalina Parot

Hoy está en debate el proyecto de la cadena internacional Decamerón que busca la construcción de un hotel en las Dunas de Ritoque. El terreno donde se ha emplazado, se ubica en un sector de dunas estabilizadas y forestadas con pinos eucaliptus y arbustos.

Las dunas: un patrimonio a valorar y defender

Poco se conoce de la importancia que tienen las dunas costeras en nuestro país. Ese desconocimiento constituye un hecho grave, porque es germen de indiferencia, descuido y olvido de nuestra responsabilidad de defenderlas.

Las dunas costeras son un regenerador natural de playas, un muro para proteger de inundaciones nuestro litoral y campos de cultivo, un lugar de formación de humedales y el hábitat de miles de especies de flora y fauna endémicas. Como se puede ver, para un país con mas de 4.000 kilómetros de costa y sometido a fenómenos naturales como terremotos, inundaciones y tsunamis, son de vital importancia.

El peligro que corren hoy nuestras dunas es que se han transformado, como ya lo han sido en muchos países, en lugares apetecidos por los inversionistas inmobiliarios, quienes reemplazan la arena por cemento, el muro de arena natural por murallones de edificios que terminan por privatizar el borde costero y destruyen humedales y el hábitat de aves y plantas.

En Chile cada día queda mas claro que nuestra institucionalidad es demasiado débil a las presiones de grandes capitales o del  poder político. El nulo peso institucional, la falta de coraje del  liderazgo político y las débiles sanciones, no logran frenar los intereses particulares de corto plazo.

Hoy está en debate el proyecto de la cadena internacional Decamerón que busca la construcción de un hotel en las Dunas de Ritoque. El terreno donde se ha emplazado, se ubica en un sector de dunas estabilizadas y forestadas con pinos eucaliptus y arbustos.

Esperemos que Chile y los chilenos seamos capaces de avanzar en un desarrollo sustentable que permita conservar las dunas costeras de todo el litoral, que evitemos la privatización y amurallado del borde costero y evitemos continuar por la senda del casino de San Antonio o el Mall de Antofagasta, monumentos al mal gusto y a la falta de respeto al medio ambiente y a las ciudades.