Lo Barnechea: desde hacienda minera a barrio moderno

La explotación del campamento minero La Disputada de Las Condes, convirtió a Lo Barnechea en el punto de aprovisionamiento y partida de mineros que transportaban el material de la montaña a la ciudad.

Lo Barnechea: desde hacienda minera a barrio moderno

La comuna de Lo Barnechea tiene su origen histórico con la llegada de Pedro de Valdivia. Entre el 19 de diciembre de 1540 y el 12 de febrero de 1541, el conquistador recorrió la comarca para estudiar la mejor ubicación para la ciudad que iba a fundar.

De acuerdo a las Leyes de Indias, cada vez que se iba a fundar una ciudad o se estableciera una villa, era necesario dejar lugares para pastoreo de los ganados y de uso común para todos los habitantes.

Con este motivo se estableció, en el sector nororiente de la ciudad, La Dehesa de Santiago del Nuevo Extremo, a la que actualmente se denomina La Dehesa.

Con el  paso del tiempo, la Hacienda La Dehesa, que era un bien común de todos los moradores de la capital, pasó a convertirse en una propiedad del ayuntamiento. El 17 de marzo de 1671 se remata por vez primera su arriendo y setenta años después se decide enajenarla.

El 23 de octubre de 1877 se la adjudicó Vicente Dávila Larraín, por la suma de $150.000 de la época. Con una cabida aproximada de 170 Km2, sus límites eran, al norte y oriente, la Hacienda Las Condes (Cordón de Los Españoles y Quebrada del Arrayán, respectivamente); al poniente los cerros Manquehue y Chicureo y al sur la ribera norte del Río Mapocho. El pueblo de Lo Barnechea se originó en una merced de 10 cuadras, situadas en el deslinde de las Haciendas La Dehesa y Las Condes, entre la actual entrada a Lo Barnechea y la Quebrada del Ají (hoy la Poza). Sus primeros habitantes fueron inquilinos o pastores, que la desidia de funcionarios del cabildo y posteriormente de los arrendatarios de La Dehesa, les permitió instalarse allí desde tiempos coloniales, hasta convertirse en propietarios por simple derecho de prescripción.

Se cree que su nombre proviene de Don Francisco de Paula Barrenechea, quien en 1862 adquirió una parte de dicho lugar.

La explotación del campamento minero La Disputada de Las Condes, convirtió a Lo Barnechea en el punto de aprovisionamiento y partida de mineros que transportaban el material de la montaña a la ciudad.

Alrededor de esta concentración se fue conformando un equipamiento que no sólo servía a Lo Barnechea, sino también a otros sectores próximos como La Dehesa y El Arrayán. El sector del Arrayán, en tiempos de la colonia, perteneció íntegramente a la Hacienda las Condes, pues ésta llegaba hasta el límite con Argentina.

Sólo en 1914 se dividió ésta en varias hijuelas, entre las que aparecen Yerba Loca y El Arrayán; dividiéndose posteriormente esta última en Arrayán Oriente y Quebrada Seca, y Arrayán Poniente y la Poza. Recién en el siglo XX, alrededor de los años 30, se inician las primeras radicaciones en los sectores del Arrayán y Farellones.

Entre los atractivos de esta comuna encontramos sus extensas áreas montañosas, que alcanzan más de 100 mil hectáreas. Entre ellas destaca el Santuario Yerba Loca, que posee más de 39 mil hectáreas.

Lo Barnechea posee una flora y fauna nativa rica en biodiversidad. Cuenta con ecosistemas montañosos, destacando sus reconocidos macizos, como el cerro La Paloma y El Plomo de 5.420 metros de altura. Éste alberga el glaciar colgante del Plomo e Iver, además del Santuario Inca donde se encontró al “Niño de El Plomo”, que son los restos de un niño inca encontrado en este cerro en 1954. Este fue el primer descubrimiento de una momia en excelentemente conservación, que representa el sacrificio humano hecho por los Incas.

Otras de sus particularidades es que Lo Barnechea es una de las pocas comunas de la Región Metropolitana que cuenta con glaciares, que son las principales reservas de agua dulce de la región y donde nace el Río Mapocho.

Sus distintos cerros y montañas permiten realizar diversos deportes al aire libre, como andinismo, cabalgatas, trekking, ciclismo de montaña, cannopy y tubing, además, de deportes invernales como esquí, snowboard y caminatas con raquetas de nieve, entre otros.

La biodiversidad de flora y fauna en este sector, permite el avistamiento de distintas aves y animales, de hecho es uno de los pocos lugares en la Región Metropolitana en que se puede observar al cóndor en su hábitat natural.