Lo bueno, lo malo y lo feo de 2015

Entre los eventos negativos: los desastres naturales en la zona norte y la erupción del Calbuco en Puerto Varas. Desastres que mostraron tanto la fortaleza y esperanza de los afectados, la solidaridad de muchos, el egoísmo de otros y las falencias que tenemos en diseño urbano, y en la organización para el control y solución de situaciones de emergencia. 

Lo bueno, lo malo y lo feo de 2015

Se acaba el año, empieza uno nuevo, se repite cíclicamente el sucederse de los meses. El movimiento de la tierra alrededor del sol continúa su desplazamiento al interior de un universo inmenso, ordenado y maravilloso. De este comportamiento se ha planteado que también la historia de los hombres se comporta en modo cíclico, todo se repetiría. Sin embargo nuestra propia vida muestra una dirección que no se repite, hay crecimiento, hay madurez, hay caídas, otros momentos de grandeza, cambios corporales que no se  repetirán. Así como en cada persona humana, en la sociedad hay una dirección, hay una historia, una tradición que transmite la vida de los hombres pasados con sus vicios y virtudes. La larga historia de la humanidad y su avance, que parece un tsunami imparable, choca con la fuerza de nuestra libertad y de la decisión que tomemos respecto de nosotros y de nuestro futuro. Por esta razón vale la pena hacer un análisis de los eventos del año, para recordar lo que hemos vivido y aprender de lo bueno para promoverlo y reconocer lo malo para evitarlo y corregirlo.

Empecemos por algunos de los grandes eventos: Chile campeón de la Copa América, Colo -Colo campeón aunque con algunas polémicas, 29 medallas conquistadas en los Juegos Panamericanos, se descubrió el "Chilesaurus" en Aysen. A nivel internacional, el histórico acuerdo entre Cuba y EEUU, Macri es electo en Argentina, histórico acuerdo en Paris contra el cambio climático y el triunfo contra el Ébola en África.

Entre los eventos negativos: los desastres naturales en la zona norte y la erupción del Calbuco en Puerto Varas. Desastres que mostraron tanto la fortaleza y esperanza de los afectados, la solidaridad de muchos, el egoísmo de otros y las falencias que tenemos en diseño urbano, y en la organización para el control y solución de situaciones de emergencia. Otro elemento negativo fue el rechazo de la postura chilena en la Haya y el bajo crecimiento económico producto tanto de condiciones externas como internas. A nivel internacional la guerra en países de todos los continentes y los terribles atentados terroristas que están provocando una migración sin precedentes que conlleva un desafío humanitario para todo el mundo.

Finalmente hubo hechos de personas que hirieron la convivencia social porque con sus actos violaron la confianza depositada en ellos. Nos referimos al caso CAVAL y el tráfico de influencias del hijo de la presidenta, a la colusión del papel, a los escándalos de la FIFA y ANFP, a las boletas truchas en financiamiento de la política y como ápice de todo esto al viaje de un senador al mundial de rugby el mismo día en que su distrito había sufrido las consecuencias de un terremoto y tsunami.

Este breve elenco, que no es exhaustivo, nos muestra la intensidad de este 2015. Para nuestro país uno de los desafíos más importantes es reconciliarnos, tarea que no tiene una solución técnica de corto plazo pero que tampoco es un misterio que no tiene solución. Requiere la capacidad de perdonar, la humildad para aceptar y dar ayuda, la paciencia y templanza para un trabajo arduo pero que en su dificultad nos humaniza.

¡Feliz 2016!