Los Balseros del río Maule: La ruta colonial del Río Maule

Para cruzar el río Maule había que pagar tributos tanto al Cabildo de Talca como al Cabildo de Cauquenes. Las autoridades cobraban impuestos, pero poco hacían para mejorar las condiciones de transitabilidad del comercio en largas distancias.

Los Balseros del río Maule: La ruta colonial del Río Maule

En la historia económica de la región del Maule el paisaje jugó un rol fundamental y también los famosos balseros, personajes vitales en el desarrollo del mercado en el sur de Chile durante la colonia chilena. 

La presencia de grandes ríos en la zona sur chilena generaba una fuerte barrera para el desarrollo del comercio. El enorme caudal de los torrentes hacía que los ríos fueran grandes obstáculos para el transporte de las cargas por vía terrestre.

Temprano en la época colonial el ingenio chileno y la herencia de técnicas ancestrales condujeron a que para subsanar la división territorial se organizó un sistema de balsas de piel de lobo que cruzaba los ríos y transportaba bienes y personas.

El sistema de balseo que permitía atravesar los grandes ríos, encarecía el transporte. Los balseros eran hombres temerarios que en pequeñas embarcaciones se aventuraban a cruzar los ríos llevando, animales y bienes. Un error o un accidente tenía consecuencias fatales y por tanto el trabajo de balsero era bien remunerado y muy peligrosos.

De esta manera quien quisiera cruzar los grandes ríos no sólo debía que pagar los costos del servicio de los balseros, sino también los derechos que exigían los cabildos.

En los ríos inter - jurisdiccionales había doble imposición. Así, por ejemplo, para cruzar el río Maule, había que pagar tributos tanto al Cabildo de Talca como al Cabildo de Cauquenes. Las autoridades cobraban impuestos, pero poco hacían para mejorar las condiciones de transitabilidad del comercio en largas distancias. No existían caminos carreteros para viajar desde Talca hacia las grandes ciudades del norte (Santiago) y el sur (Concepción). 

En este contexto donde no existían condiciones adecuadas para transitar por Chile, solo quedaban dos opciones el transporte terrestre de los arrieros y sus recuas de mulas y el transporte fluvial de las barcas y lanchones. Mientras los arrieros enlazaban con los mercados del norte y el sur, las barcas y lanchones prestaban un servicio de transporte por los ríos Loncomilla y Maule, en dirección al oeste para desembocar en el pequeño puerto de Constitución, sobre el Océano Pacífico; y desde allí los barcos de alta mar completaban el transporte hacia los puertos de Talcahuano, en el sur, y Valparaíso, en el norte.