Los nevados de Payachatas: patrimonio natural e histórico

Son las cumbres más altas compartidas por Chile y Bolivia, aunque no las más altas de cada uno de ellos en particular.

Los nevados de Payachatas: patrimonio natural e histórico

Los Payachatas, o técnicamente llamados Nevados de Payachata son dos montañas volcánicas en la Cordillera de los Andes en el norte de nuestro país. El volcán norte es el Pomerape, y el sur es el Parinacota. Ambos superan los 6000 metros de altura, y de hecho, el Parinacota es el número 30, y el Pomerape el número 35, en el listado de volcanes más altos de la cordillera de los Andes.

Actualmente ambos forman parte del territorio de Chile y Bolivia, más o menos por mitades cada uno. Son las cumbres más altas compartidas por ambos países, aunque no las más altas de cada uno de ellos en particular (Bolivia posee algunos nevados más altos íntegramente en su territorio, y Chile por su parte posee montañas más altas, aunque compartidas con Argentina, siendo la montaña andina íntegramente chilena más alta, el Pular en la Puna de Atacama, que es menor a los dos que nos ocupan).

Desde Arica, se puede llegar directamente hasta la localidad de Caquena, ubicada a los pies del Volcán Parinacota, son 204 Km. De estos 176 km son asfaltados y 28 son de ripio en regular estado.

Desde Arica al norte por la Ruta 5, se debe llegar a la rotonda Lluta y virar al este. Ahí tomar el camino internacional a Bolivia (Ch-11), en el km 176, girar al norte por la ruta A - 123, continuar por Parinacota y en el km. 20 virar al este en dirección a Caquena. 

La leyenda

La leyenda de Los Payachatas cuenta que hace mucho tiempo, en la época anterior a los españoles, un príncipe y una princesa se enamoraron. El problema es que sus tribus respectivas estaban enemistadas entre sí, por lo que cuando las familias se enteraron de este romance no podían comprender lo que sucedía. El odio irreflexible imposibilitaba ver que esta relación podía traer la paz y la unión.
Ambas tribus se afanaron en aconsejar e impedir la cercanía de los príncipes, a través de la magia, sin embargo, no tuvieron éxito.

Era tanto el amor de la pareja que hasta la naturaleza sentía pena por ellos. Las nubes y la luna comenzaron a llorar. Los lobos aullaban y las tormentas cayeron sobre las tierras, advertencia de los dioses para ambas tribus.

Mientras la naturaleza volcaba su fuerza para que los poblados cambiaran de actitud, ellos realizaban toda clase de artilugios para romper con el amor de los jóvenes. Tan inútiles resultaron los esfuerzos, que los sacerdotes decidieron sacrificarlos para que nunca llegaran a estar juntos. En una noche oscura y sin luna los príncipes fueron asesinados.

Los espíritus de la naturaleza decidieron vengar a los enamorados, e hicieron llover torrencialmente hasta sepultar a los dos pueblos bajo dos sendos lagos: los actuales Chungará y Cotacotani. Y además, para dejar bien en claro por qué iba el castigo, hicieron surgir dos sendos volcanes en cada una de las tumbas de los enamorados: los actuales Pomerape y Parinacota.

Otra leyenda asociada a los Payachatas es que cuando se produjo la invasión española, los incas diligentemente sacaron sus tesoros de Cuzco y se los llevaron para que los españoles no se los robaran. Los incas habrían escondido los tesoros en estas altas montañas. Según se cuenta, cuando la nieve se derrite, se pueden ver los escalones fabricados por los sirvientes incas para ascender a la cumbre.

De esta forma, estas montañas volcánicas nos llaman a admirar este paisaje en el norte de nuestro país, con una mezcla de naturaleza descollante y misteriosas historias que seguirán transmitiéndose de generación en generación.