Los nuevos colonos del Maule

Hoy viajamos hasta Colbún, una hermosa comuna de la región del Maule, donde la belleza de sus paisajes y estilo de vida le hacen honor a nuestro himno patrio, cuando éste habla de “la copia feliz del edén”. Tanto así, que muchos extranjeros han venido desde muy lejos, principalmente Europa, para quedarse y vivir aquí.

Los nuevos colonos del Maule

Colbún es una comuna ubicada en la Provincia de Linares, en la Región del Maule. Su capital es la villa del mismo nombre, y se trata de la comuna de mayor superficie de la provincia de Linares. Concentra toda la alta cordillera de la provincia, al poseer toda la franja oriental de ésta. Es la única comuna de la provincia, por lo tanto, que limita con la República Argentina.

La denominación de Colbún se remonta al año 1549, cuando por decreto de Don Pedro de Valdivia, le fue concedida la Encomienda de Putagán al conquistador Bartolomé Blumenthal o Flores, nacido en Alemania y que había llegado entre los soldados que acamparon a orillas del Mapocho en Diciembre de 1540.

Así, Colbún nacería como Comuna el 6 de Mayo de 1906, aunque existen otros antecedentes que lo datan en 1904.

Originalmente el Municipio se localizó en Panimávida, lo que dio el nombre a la Comuna (8 de Enero de 1923), luego, se traslada a Colbún durante el Gobierno de Don Carlos Ibañez del Campo que, por el D.F.L. Nº3583 del 30 de Diciembre de 1927, cambia el nombre de la Comuna de Panimávida por Comuna de Colbún.

En la comuna existen dos famosos establecimientos de baños termales: las Termas de Quinamávida y las Termas de Panimávida. A este importante atractivo turístico se suma también la aldea de Rari, famosa por sus artesanías en crin de caballo, una artesanía única en el mundo con ya 200 años de historia.

Y por si esto fuera poco, cerca se encuentra el atractivo sector cordillerano El Melado, que ofrece excepcionales oportunidades a los aficionados al turismo-aventura y al turismo ecológico. En dicha zona existen quebradas, bosque nativo, lagunas, arte rupestre (petroglifos), el Cordón de El Melado y otros lugares de gran belleza. 

En la Reserva Nacional Los Bellotos es posible apreciar el belloto del sur (especie en peligro de extinción), el ciprés cordillerano, el coigüe, el roble maulino o hualo, el peumo, el quillay, el litre y el avellano. Igualmente rica es la fauna del lugar, destacando en ella: el cóndor, el loro tricahue, el águila, el halcón peregrino, el tiuque, el carpintero negro y el chercán.
Embalse Colbún.

En el sector de El Melado se encuentra el impresionante túnel que recibe las aguas del río Melado y que constituye una gran obra de ingeniería chilena, de 4.200 metros de largo, construido entre los años 1918 y 1926 y que se ubica en el sector de Hornillos.

La comunidad internacional de Colbún

Los atractivos turísticos de la zona, sumados al estilo de vida tranquilo y el clima mediterráneo, han influido fuertemente en algunos turistas que, alguna vez pasaron por Colbún; tanto, que debieron volver… para quedarse.

Así lo consigna el reportaje de un medio impreso, donde se da a conocer la historia de varios inmigrantes que decidieron que Colbún sería la comuna donde se establecerían para echar raíces.

Es por ejemplo el caso de Michael Davies. Un sudafricano que recorrió la zona por primera vez hace 5 años y desde enero del 2014 está a cargo de Pani House, su cafetería, restaurante y hostal que queda frente a la plaza de Panimávida. También es presidente de la recién creada Agrupación de Ecoturismo y Artesanía de Colbún, que reúne a 23 socios interesados en que esta zona -a cuatro horas de Santiago- sea más valorada y declarada Zona de Interés Turístico (ZOIT).

A él se suma Ulises Plasencia y Cintilla Guerra, quienes llegaron al Valle de Rabones desde Islas Canarias en 2003, junto a sus cinco hijos. Hoy viven en una casa rodeada de huertos orgánicos que están a cargo de ellos, ya veinteañeros, que fueron a la escuela local con los hijos de los pobladores, en su mayoría, familias de antiguos arrieros o campesinos.

Se dedican a la agricultura orgánica, se dedica a la permacultura, a investigar nuevos tónicos y esencias en base a hierbas y flores, a cuidar semillas y a dar cursos de cosmética natural.

Mirjam Gut es considerada una de las “veteranas” del lugar. A Chile llegó en 2002, en medio de un viaje por Sudamérica, y pasó por Rari para visitar a unas amigas suizas, que todavía viven allí. Volvió dos veces antes de pensar en quedarse definitivamente. Conoció a Klaus Dörflinger, un alemán viajero como ella y juntos decidieron emprender. De esta forma, Mirjam se propuso levantar algo sustentable como para no tener que ir y volver. Con ese sueño, compraron casi una hectárea en el sector Los Amaneceres de Rari.

Su idea inicial era tener algo para “comer y llevar”. Así nació Deli Cieli, una sociedad donde ella pone chocolate suizo y Klaus, cecinas artesanales alemanas.

Aunque recuerda que los cuatro primeros años fueron más tranquilos, hace tres que no para: En 2009 sumó dos hectáreas más al terreno y en 2010 inauguró dos amplias cabañas construidas de manera sustentable con fardos de paja y adobe. En 2012, y con la ayuda de un fondo de Sercotec, organismo estatal que promueve la pequeña empresa, sumó un spa y un sauna completando lo que hoy se conoce como el “Cieli”: un lugar de descanso con cuatro tipos de masajes y un sauna con grandes ventanales que miran al campo por el que se pasean decenas de bandurrias.
Todas historias de pasión y anécdotas con un denominador en común: La comuna de Colbún, enamora.