Los patos o gansos Cauquenes

El origen de su nombre de la ciudad de Cauquenes, se dice, puede derivar de los patos cauquenes, aves voladoras que habitan en una vasta extensión del continente sudamericano o también del “cauque”, una especie de salmón que abundaba generosamente en los ríos de la zona y que hoy, lamentablemente, se encuentra extinta.

Los patos o gansos Cauquenes

El Cauquenes es un ave acuática longeva y monógama que puede vivir más de 30 años. Es esbelta, de patas palmadas, cuello y cabeza pequeños. Su pico es corto, deprimido y fuerte. Por sus hábitos herbívoros, se las ubica junto a los gansos, pero también están emparentadas con los patos.

El grupo de cauquenes o gansos australes comprende cinco especies exclusivas de Sudamérica. Todas pertenecen al género Chloephaga (del griego kloe= pasto; faga= comedor) y tres de ellas son migratorias: el cauquén común (Chloephaga picta), el cauquén cabeza gris o real (C. poliocephala) y el cauquén colorado (C. rubidiceps). Los primeros exploradores españoles las nombraron erróneamente como avutardas debido a su parecido con estas aves europeas, emparentadas con nuestras chuñas. 

En su migración, en bandadas de no más de un centenar, recorren unos 1.300 km entre la Patagonia y Buenos Aires, siguiendo dos rutas principales: por la costa patagónica y la precordillera. La mayoría arriba a Buenos Aires en abril-mayo, donde permanecen hasta agosto-septiembre. La reproducción se da de octubre a diciembre. Al llegar se alimentan intensamente para afrontar la demanda energética de la reproducción, en especial las hembras.

Según la especie, ponen de 5 a 10 huevos y sólo incuba la hembra. Luego de 28-32 días, eclosionan los pichones cubiertos de plumón, que se valen por sí mismos y son cuidados por sus padres hasta que vuelan en 50 días. Unos pocos llegarán a adultos: la depredación por zorros, visones, gaviotas cocineras, caranchos, halcones y eskúas es alta.