Los temidos Hermanos Pincheira

Las Cordillera de los Andes, Chillán y las ciudades cercanas eran el escenario de las correrías de este grupo de hombres que llegaron incluso hasta Mendoza con sus asesinatos, robo de ganados y rapto de mujeres, entre muchas otras actividades ilícitas que llevaron a cabo, especialmente, entre 1817 y 1832, aproximadamente.

Los temidos Hermanos Pincheira

Los hermanos Antonio, Santos, Pablo y José Antonio Pincheira no representaban el estilo de Robbin Hood ni tampoco eran un grupo de delincuentes comunes. Tras la declaración de la independencia de Chile, formaron un grupo de hombres que siguió siendo leal al rey que tuvo características de guerrilla. 

Corría 1817 cuando Antonio Pincheira y sus hermanos asaltaron Chillán. Su padre Martín era empleado a la hacienda de Manuel Zañartu, ubicada en Parral, quien era contrario a los principios patriotas, al igual que la mayoría de los religiosos de la zona que seguían siendo fieles a la iglesia y a la monarquía. Además los lugareños, seguidores y devotos a la palabra católica, sentían como un deber defender al rey. Fueron esas mismas personas, financiadas por los dueños de las tierras, quienes levantaron sus armas y se unieron a la banda que poco a poco se transformó en una guerrilla. 

En principio, el grupo que se comenzó a formar en 1817 estaba integrado por su mayoría por campesinos, pero tiempo después, y con la dispersión del ejército realista por la zona, ingresaron algunos miembros con experiencia de guerra. El contingente de los Pincheira creció, llegando a tener entre 500 y mil hombres en sus filas, que también incluían ladrones, ex presos y fugitivos de la ley. 

Estaban estructurados como un mando militar, donde los más altos cargos estaban ocupados por los hermanos Pincheira. Chillán, Parral, Linares; más tarde Talca, Curicó y San Fernando sufrieron un sinnúmero de asaltos por parte de la banda. Uno de los más sangrientos fue el de Linares, durante el cual degollaron a todos los hombres que los enfrentaron y raptaron a todas las mujeres. 

En Argentina también fueron conocidos, en 1824 asaltaron Neuquén en Argentina, y encerraron en la capilla de la ciudad a 14 ancianas para luego incendiar el edificio, todas murieron. En el país vecino también cometieron delitos en Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, Mendoza y San Luis. 

En 1827 Manuel Zañartu, uno de sus principales financistas y declarado enemigo de la patria, junto a Clemento Lantoño, otro dueño de hacienda que ayudó a los Pincherias fueron acusados por la totalidad del Cabildo de Chillán de colaborar con la banda. 

Los Pincheiras lograron sembrar el pánico en las regiones del Biobío y del Maule, alcanzando incluso localidades de Argentina. Para terminar con sus andanzas el gobierno de la época envió tropas para capturarlos sin obtener los resultados esperados, pero la banda aumentaría sus acciones. En uno de los encuentros con los hombres patriotas, Antonio Pincheira falleció. Con esta muerte el liderazgo fue asumido por José Antonio.

En 1827 el gobierno, a través del coronel Jorge Beauchef, intentó llegar a un acuerdo de paz pero Los Pincheira lo rechazaron. Recién en 1832, bajo el mandato de José Joaquín Prieto las correrías terminaron. En enero de ese año un contingente militar comandado por Manuel Bulnes los sorprendió en su refugio cerca de Chillán. Durante la batalla, que marcó el fin de estos guerrilleros murieron 200 hombres y un gran número de mujeres y niños que fueron raptados por Los Pincheira fueron liberados.