Mañana conmemoramos a la patrona de Chile en La Tirana

Seguramente has oído hablar que cada año, en el norte de Chile, se celebra la fiesta de “La Tirana”, pero seguramente desconoces a qué se debe su conmemoración, alegoría y popularidad. Te lo contamos a continuación.

 

Mañana conmemoramos a la patrona de Chile en La Tirana

La Fiesta de La Tirana es una celebración de carácter religioso, realizada anualmente en el pueblo de La Tirana (de ahí su nombre) en la comuna de Pozo Almonte, en la Región de Tarapacá, Chile.

La celebración se realiza cada 16 de julio, en honor a la Virgen del Carmen, y se trata de la fiesta religiosa más grande del Norte Grande de Chile y la segunda más popular a lo largo del país después de la Fiesta del Rosario de Andacollo (IV Región, cerca de 500.000 feligreses). Lo que se traduce en la llegada a la localidad (que cuenta con unos 800 habitantes) de entre 200 mil y 250 mil visitantes durante la semana de celebraciones.

¿Y por qué las danzas?

La fiesta de La Tirana es una festividad andina relacionada con la Pachamama (madre Tierra) vinculada a la Virgen de Copacabana (del Departamento de La Paz, Bolivia, nada que ver con Brasil).

Y esto se remonta a inicios de 1900, cuando Tarapacá aún no era chilenizada. Entonces, eran cuadrillas de danzantes de Perú y Bolivia las que amenizaban la fiesta.

Hacia 1910, como parte de la chilenización de Tarapacá, se incluyó esta nueva festividad en el calendario chileno en un único día: el 16 de julio, evocando a la Virgen del Carmen, patrona del Ejército de Chile.

Las cofradías peruanas y bolivianas fueron expulsadas de la celebración a partir de 1911, concediéndose al baile "El Chino" (el más antiguo de los bailes chilenos de La Tirana, fundado en 1908) el derecho de sacar a la Virgen durante la procesión. 

Los grupos de baile de La Tirana ensayan todo el año sus coreografías, elaboran con cariño y dedicación sus trajes y sus máscaras, las que evidentemente son interpretaciones de máscaras del carnaval chino. Como se sabe numerosos chinos fueron traídos por las empresas salitreras inglesas para trabajar en la pampa y ellos trajeron su carnaval consigo. Los "bailes" se llaman "bailes chinos" en la lengua popular del norte.

Cada baile consta de un número no superior a veinte personas, dirigidas por un líder que lleva la máscara que identifica al grupo. Sea ésta un lobo, un diablo o una máscara de fantasía.

Los trajes están completamente bordados con figuras como pájaros y cada dibujo o bordado tiene un carácter simbólico.

Estos bailes danzan en la gran explanada frente a la iglesia de La Tirana, que fuera construida, según la leyenda, en la tumba de los amantes que fueron asaeteados en ese lugar. Los bailes son acompañados por tambores y trompetas, lo que transforma a la plaza en un multicolor y atronador espectáculo que es observado por miles de curiosos y turistas que llegan cada año especialmente a presenciar los homenajes a la Virgen.

Otros bailes importantes de la fiesta de La Tirana

Bailes indios

Nacidos bajo el alero del cine mudo americano que llegaba a los teatros de las oficinas salitreras. Tratan de imitar las representaciones de indígenas norteamericanos como los apaches, sioux, pieles rojas, etc.
Toda la indumentaria se remite a largos tocados de plumas y cintillos y el uso de lanzas para marcar el compás de la música. Se realizan grandes fogones en la noche s en torno a las cuales se danza acompañados de bandas musicales que recuerdan antiguos western.

Diabladas

Baile insigne de esta festividad. Recordando al mundo pagano con sus bailes y sus trajes decorados como fantasías demoniacas, se inspiran en la diablada altiplánica.

Con un simbolismo que representa la eterna lucha del bien contra el mal, el baile se desarrolla con dos filas de hombres y mujeres (diablos y cholas respectivamente) que danzan en coreografías sincronizadas. Al llegar la noche se encienden muchas luces, lo que le da u carácter sobrenatural y místico a la pampa nortina.

Kullacas

Kullacas significa en quechua, “hermana mayor”. Es un baile que encuentra sus raíces en el imperio incaico, basado en las danzas ceremoniales de las Vírgenes del Sol.

De carácter exclusivo femenino, trata de diversas mujeres que giran en torno a una gran vara. Cada bailarina lleva una cinta de color unida al extremo superior de la vara, por lo que a lo largo de la danza, las distintas cintas se trenzan en el poste, para seguir luego desenredándola y así terminando la danza.

Cabe destacar que, como fiesta, la celebración de La Tirana estuvo separada de las autoridades de la iglesia hasta 1917; fue el entonces obispo José María Caro quien acercó los bailes al rito católico.