Manuel Bulnes Prieto: de héroe de la batalla de Yungay a Presidente de Chile

Un 20 de enero de 1839 nuestro país obtuvo un decisivo triunfo en la batalla Yungay, un combate con el que se puso fin a la guerra entre la Confederación Perú- Boliviana, y el denominado Ejército Restaurador conformado por Chile y los peruanos contrarios a la Confederación. Con este triunfo, luego de una batalla de seis horas, esta Confederación llega a su fin y Chile se perfila como una importante potencia marítima y militar. Un hito en nuestra historia, pues siendo primera vez que el país se involucraba en un conflicto internacional, había resultado vencedor sin grandes pérdidas, afianzando de paso el sentimiento de nación que, hasta el momento prácticamente no existía en el país. 

Manuel Bulnes Prieto: de héroe de la batalla de Yungay a Presidente de Chile

Como Presidente de la República, Manuel Bulnes Prieto, es reconocido como el hombre de la reconciliación, de la expansión de nuestro territorio comenzando la colonización hacia el sur, y en cuyo gobierno además, Chile es reconocido como un país independiente de España; se sientan las bases del régimen republicano, se crean las instituciones educacionales más importantes del país como la Universidad de Chile y la Escuela de Artes y Oficios, entre otras grandes obras. 

Manuel Bulnes Prieto, nació en Concepción el 25 de diciembre de 1799 en el seno de una familia de militares, por lo que no es de extrañar que ya a los 12 años se integrara a un batallón de infantería de su ciudad natal, luchando luego contra las tropas realistas, razón por al que es apresado y enviado a la isla Quiriquina, desde donde logra huir para unirse al ejército patriota participando desde ese momento, en todas las batallas de la Independencia. No cumplía aún los 18 años. 

En 1822 el gobierno de Bernardo O'Higgins le otorga la Legión al Mérito de Chile y siete años más tarde alcanza el grado de coronel. Siendo Presidente de Chile, su tío, el General Joaquín Prieto Vial, Presidencia de la República entre 1831 y 1841, lo sorprende el conflicto contra la Confederación Perú-Boliviana, encabezando la segunda expedición al Perú, logrando una victoria decisiva contra el mariscal Santa Cruz en la batalla de Yungay, en el norte del Perú, en el valle de San Miguel.

En el contexto de esta guerra, los historiadores señalan que Santa Cruz ordenó fortificar su campo en Yungay, para proteger a la infantería. El ejército chileno, bajo el mando de Bulnes, se encontraba en desventaja, pues el valle tenía una gran extensión entre el río de Ancash y el pueblo de Caraz, encerrado además entre el río Santa y la cordillera, por lo que para salir, necesariamente debía abrirse paso a la fuerza. Los cerros Punyán y el Pan de Azúcar fueron el centro de acción de las tropas establecidas en la cima de los cerros por Santa Cruz, quien, así, formó un estratégico cordón militar que protegía su cuartel, instalado al pie de la montaña de Ancash. El Ejército Restaurador, luego de 12 días de espera, debió batirse en un campo abierto, con un enemigo mayor en número, y en mejores condiciones de salud y físicas. 

Los soldados chilenos, sorprendiendo a Santa Cruz, se toman el cerro Pan de Azúcar, considerado inexpugnable por sus escarpadas faldas. Bulnes ordena que las compañías de cazadores de los batallones Carampangue, donde se encontraba la Sargento Candelaria, Santiago y Valparaíso, más la sexta compañía del batallón Cazadores del Perú, procedieran al asalto del Pan de Azúcar..

En respuesta, Santa Cruz ordenó a su batallón Nº 4 que cruzase el río Ancash y atacara a las fuerzas chilenas por la espalda. El general Bulnes advirtió la maniobra y envió el Colchagua a su encuentro, siendo reforzado durante la lucha con cinco compañías del Portales, obligando a los bolivianos a retirarse. 

El general Bulnes ordena un ataque frontal contra la posición de Santa Cruz, por lo que las tropas debieron cruzar el río en medio de numerosas descargas de fusiles, siendo solo protegidas por la artillería chilena ya emplazada en el cerro Punyán. Con los chilenos agotados, Santa Cruz ordenó a su infantería atacarlos en masa, logrando que los chilenos iniciasen una desordenada retirada por el río. Sin embargo, Bulnes, ordenó a la reserva de infantería apoyar a los combatientes sobrevivientes del Carampangue, mientras él, personalmente, se lanza al río seguido por la caballería chilena, atacando a las tropas montadas de los confederados, que debieron cesar en su ataque a la maltrecha infantería, retirándose desordenadamente, lo que permitió al comandante chileno tomar el control y atacar la reserva confederada. Entretanto, la infantería chilena, se lanza por sobre las trincheras enemigas, rompiendo sus filas y obligándolas a una fuga desordenada, sin que Santa Cruz pudiese hacer nada por volver a controlar a sus tropas. 

De esta forma, los chilenos tomaron rápidamente el pueblo de Yungay, mientras el General Bulnes enviaba al ministro de guerra de Chile un comunicado que decía: “¡Viva Chile! Sobre el campo de batalla en que he vencido completamente al enemigo en fuerza de seis mil hombres mandados por el mismo Santa Cruz, sólo tengo tiempo para decir a V.S. que la Confederación ha quedado disuelta de hecho en cinco horas de un combate reñidísimo y sangriento y que los valientes que tengo el honor de mandar y cuyo heroísmo no tiene ejemplo, han arrancado al enemigo de posiciones casi inaccesibles, su artillería, parque y todo”. Santa Cruz viéndose derrotado, acepta la paz, y abandona el campo de batalla con rumbo al sur. 

Bulnes asume la Presidencia de la República, el 18 de septiembre de 1841. Terminado su mandato, incluida una reelección, asumió como senador de la República y se dedicó a las actividades agrícolas, falleciendo en Santiago, el 18 de octubre de 1866.

Fuentes:

• http://www.academiahistoriamilitar.cl/?q=node/81
• http://www.dibam.cl/Recursos/Contenidos/Museo%20Hist%C3%B3rico%20Nacional/archivos/20%20de%20enero%20batalla%20de%20Yungay.pdf
• http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-98243.html
• http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-3587.html