Matías Cousiño y su rol en la explotación carbonífera en Chile

En mayo de 1852, Cousiño compró la hacienda Colcura. El 9 de septiembre del mismo año, formó la Compañía Carbonífera de Lota.

Matías Cousiño y su rol en la explotación carbonífera en Chile

Al hablar de Lota es inevitable recordar el nombre de Matías Cousiño, quien fuera un reconocido empresario de la zona y el pionero de la explotación carbonífera en Chile.

Cousiño, de origen portugués y español estudió en Santiago, para luego desarrollar labores de comercio de animales hacia Argentina, labor que no le trajo mucho éxito, por lo que buscó nuevos horizontes.

Aquellos nuevos horizontes apuntaron a la naciente minería de plata en la ciudad de Copiapó, donde llegó a establecerse en 1840. A finales de este año, Cousiño expandió sus negocios al rubro de los molinos, cuando paralelamente se producía la fiebre del oro en California. Así, en lugar de ir a los lavaderos, organizó una gran asociación de molineros que produjo trigo y harina para surtir, no solo el mercado californiano, sino toda la costa del Pacífico.

Su fortuna lograda como empresario minero le permitió invertir en diferentes rubros. Construyó mansiones en Santiago y Valparaíso, además comenzó a cultivar cepas francesas en la viña Cousiño Macul.

Desde aquella época, sabido era que existía carbón en las costas de lo que en la actualidad es la región del Biobío, sin embargo no fue hasta 1840 cuando se inició su explotación.

La leña estaba agotada para las fundiciones mineras en el norte de Chile. Esto se sumaba a la permanente llegada de vapores a las costas de país. Ante ello, se impulsó la extracción del carbón, siendo Jorge Rojas Miranda el pionero en el rubro, al adquirir los terrenos carboníferos de Punta Puchoco, superando la extracción artesanal para instalar una industria.

En mayo de 1852, Cousiño compró la hacienda Colcura. El 9 de septiembre del mismo año, formó la Compañía Carbonífera de Lota. Con ella, se inició la extracción de este material a gran escala, llegando a comprar a los indígenas los terrenos vecinos al mar en Lota, el 30 de enero de 1854.

Esta industria hizo que Lota creciera enormemente hasta transformarse en un pueblo en 1853. En aquellos años, el pueblo lo componían 122 personas trabajando en labores mineras con 38 bocaminas funcionando. A fines de 1856 los trabajadores habían aumentado a 900 y las bocaminas a más de 100.

Años más tarde, en 1856, Cousiño adiestró a los trabajadores con operarios y técnicos venidos desde Escocia. Además edificó en Lota casas de estilo europeo, construyó un hospital y muelles de fierro para embarcar el carbón que enviaba a las fundiciones de cobre en el norte de Chile.

Así, el auge del carbón en la zona llegó a tener a 600 obreros en 1863 trabajando en la zona, con más de 200 toneladas diarias de carbón extraído. Lota, por aquellos años, alcanzaba una población de 500 habitantes.

A pesar de la fuerte inversión que Cousiño hizo en Lota, ésta no le trajo ganancias en su vida, ya que solo comenzó a dar frutos cuando su hijo pasó a ser el dueño.

Cousiño falleció en 1863. Al cumplirse cien años de la explotación carbonífera en Chile, sus restos fueron trasladados a la iglesia San Matías Apóstol de Lota Alto, donde descansan en una sobria cripta.