Mistela de Guindas: el clásico enguindao

El historiador Eugenio Pereira Salas cuenta que su nombre nace de la combinación de aguardiente en la que se echaba a macerar la flor de una planta que llamaba “flor de la mistela”. 

Mistela de Guindas: el clásico enguindao

Un clásico aperitivo de las antiguas tertulias, las tradicionales mistelas eran bebidas de aguardiente y cáscaras de fruta o trocitos de verduras o hierbas.

El historiador Eugenio Pereira Salas cuenta que su nombre nace de la combinación de aguardiente en la que se echaba a macerar la flor de una planta que llamaba “flor de la mistela”.

Sus pequeñas flores -color púrpura- desprendían su color durante la maceración tiñendo el licor rápidamente, sin alterar su sabor y la cual forma un género nuevo que ha descrito el abate Molina.

Como sea, este noble brebaje se sigue elaborando de norte a sur del país y puede prepararla de lo que usted quiera.
 

Para 11/2 litros necesitamos:

Un litro de aguardiente

1/2 kilo Guindas ácidas lavadas

Azúcar flor

1/2 k de azúcar granulada

Una taza de agua tibia

Preparación:

En un recipiente ponga las guindas lavadas. Espolvoréelas con azúcar flor y déjelas reposar por algunos días hasta que estén jugosas. Considere que mientras más tiempo se hierva la mezcla, esta concentra y suma más sabor, aroma y color

Agregue el aguardiente y déjelas macerar en un frasco por lo menos otros 20 días. Aparte ponga en una olla el azúcar y el agua y prepare un almíbar de pelo. Añádelo al frasco que contiene la mezcla, y embotelle.