Para toda época del año: alfajores chilenos

A diferencia de los alfajores argentinos, los chilenos se preparan con dos galletas u hojarascas, hechas con una masa muy básica, amasadas muy finas y que al hornearse quedan como curvadas, y van rellenos de manjar o de chancaca o panela, una especie de melaza muy densa que se obtiene al cocer el jugo de caña.

Para toda época del año: alfajores chilenos

Variedades de alfajores podemos encontrar muchos, por ejemplo los españoles, clásicos de la época navideña o los argentinos, formados por dos galletas de maicena, con un relleno dulce y a veces recubiertos de chocolate.

Sin embargo, nuestro país no se mantiene al margen de estas ricas recetas, ya que en septiembre, cuando se celebran las Fiestas Patrias, los alfajores chilenos se toman parte de nuestra gastronomía. A diferencia de los alfajores argentinos, los chilenos se preparan con dos galletas u hojarascas, hechas con una masa muy básica, amasadas muy finas y que al hornearse quedan como curvadas, y van rellenos de manjar o de chancaca o panela, una especie de melaza muy densa que se obtiene al cocer el jugo de caña.

Es una receta muy fácil y rápida de preparar. La masa de las galletas u hojarascas es muy básica, sólo lleva huevos, harina y pisco.

Ingredientes

6 yemas de huevo

125 gr. de harina

3 cucharadas de pisco (u otro tipo de licor)

250 gr. de dulce de leche

Azúcar glas para espolvorear

Preparación:

Precalentar el horno a 180º, calor arriba y abajo sin ventilador.

Poner la harina en un bol y hacemos un agujero en el centro, donde ponemos las yemas y el pisco. Mezclamos bien los ingredientes, amasando hasta conseguir una masa blanda y lisa que no se nos pegue. Si fuera necesario, podemos añadir un poco de agua para ligar la masa. Tapamos y dejamos reposar unos 10 minutos.

Con ayuda de un rodillo, estirar la masa muy fina, de un espesor de unos 3 mm. Cortar círculos de unos 5 cm. de diámetro, que se van colocando en una bandeja de horno sobre un papel de hornear.

Hornear unos 10 minutos, hasta que comencemos a ver que empiezan a dorarse por los bordes.

Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla. Cuando estén totalmente frías, poner una cucharada generosa de dulce de leche entre cada dos galletas, y espolvorear azúcar glas por encima.