¿Por qué los blancos se beben fríos?

Cuando se es un conocedor de vinos, se debe tener más que claro cómo servirlo correctamente, una de las cosas más importantes a lo que a trato de vino se refiere. 

¿Por qué los blancos se beben fríos?

En términos generales, el vino blanco siempre debe ser enfriado previamente a ser servido para así aprovechar al máximo su combinación de sabores y aromas.

Una temperatura baja en los vinos blancos, propicia la aparición de sus aromas florales, frutales y cítricos. Mientras a más alta temperatura se encuentre el vino blanco, sus matices florarles y frutales irán apareciendo, pero con un tono más maduro y menos elegante, destacando así la presencia de sus toques alcohólicos. 

Por esta razón, se elige las bajas temperaturas para consumir vinos blancos, a medida que se vaya consumiendo vinos con más cuerpo y matices florarles y frutales menos potentes, la temperatura ideal de consumo irá aumentando, tal como pasa con los vinos tintos en general. 

La mejor manera de lograr la temperatura ideal para disfrutar el vino es poner la botella a enfriar un poco, de esta manera, al servirse se podrá sentir a totalidad la variedad de sabores que posee, sean cítricos, frutales o florales. Lo más recomendable es disfrutarse a temperaturas entre 3,8 y 10 ºC, dependiendo de la calidad del vino en cuestión.

De esta forma, como regla se deben tomar los vinos con más perfume y menos cuerpo a temperaturas más bajas e ir subiendo a medida que vamos hacia vinos con más boca y menos perfume.

Tª de 7/9ºC: cavas y champagnes

Tª de 9/11°: blancos ligeros, afrutados

Tª de 11/12°: blancos con crianza

Tª de 12/13°: tintos afrutados

Tª de 13/14°: tintos barrica

Tª de 14/15°: tintos de crianza y reservas