Primera Guerra Mundial en Chile: la batalla de Coronel

Durante la tarde del 1 de noviembre de 1914 y la madrugada del día siguiente, los buques de Inglaterra y Alemania protagonizaron un combate que dejó dos naves inglesas en el fondo del mar junto a sus tripulaciones y que marcó a Chile como uno de los escenarios de la denominada “Gran Guerra”.

Primera Guerra Mundial en Chile: la batalla de Coronel

Tras el estallido de la I Guerra Mundial en Europa luego del asesinato de la muerta del archiduque Francisco Fernando de Austria, heredo al trono del imperio Austro-hungaro, y de su esposa Sofía Chofek, a manos del serbio Gavrilo Princip, en junio de 1914; la Triple Entente, formada principalmente por Gran Bretaña, Francia y Rusia, quienes apoyaban a Serbia (durante el desarrollo del conflicto también se sumaría Japón y Estados Unidos, entre otros), se enfrentaron a Triple Alianza, que unía a Alemania Austria-Hungría e Italia, este último posteriormente se unió al otro bando al no cumplir sus compromisos con los germanos. 

Con el conflicto desarrollándose principalmente en Europa, parecía lejana la posibilidad de que alguno de los países de la región se transformara en escenario de alguna batalla, pero ocurrió, fue en Chile, en las costas de la región del Biobío, frente a Coronel donde se desarrolló uno de los primeros enfrentamientos navales del conflicto. 

El imperio británico, que hacia fines del siglo XIX comenzaba a perder su prestigio a nivel mundial y Alemania ascendía como la nueva gran potencia, tenía su principal punto de reunión extranjero en las Islas Falklands (también conocidas como Malvinas), frente a las costas de Argentina. Ahí estaba la escuadra al mando del contralmirante 

Para cuando terminaba el siglo XIX el Imperio Británico perdía prestigio frente al mundo. Por el contrario, Alemania se levantaba como la nueva gran potencia.

Los británicos mantenían numerosas bases alrededor del planeta, resguardando sus territorios y rutas comerciales. En Sudamérica, el principal punto de reunión para los ingleses se hallaba en las Islas Falklands (Malvinas), frente a las costas de Argentina. Allí se encontraba la escuadra de guerra al mando del contraalmirante Sir Christopher George Francis Maurice Cradock, formada por seis buques: el Crucero de Guerra HMS Canopus, el Crucero liviano HMS Glasgow, los cruceros acorazados HMS Good Hope y Monmouth, y el navío de Guerra HMS Otranto. 

Mientras la costa asiática del pacífico era abandonada por la escuadra alemana de Maximilian Johannes Maria Hubert von Spee, que confiado en su enorme poderío comenzó a avanzar hacia Sudamérica con cinco buques: los cruceros de Guerra SMS Scharnhorst y SMS Gneisenau, y los cruceros livianos SMS Nuremberg, SMS Dresden y SMS Leipzig. El objetivo era atacar la base naval de los ingleses en las Falklands. 

Si bien Chile era un país neutral, los ingleses avanzaron hacia el Pacífico y se refugiaron en los archipiélagos del sur esperando a los alemanes. Cuando el Leipzig apareció en los radares británicos la batalla era inevitable. La tarde del 1 de noviembre de 1914 a 30 kilómetro de la Isla Margarita las escuadras se encontraron. 

El almirante Cradock (Británico) ordenó ubicarse hacia el oeste, de esta creía, entorpecería la visión de sus rivales con la puesta de sol, mientras que los alemanes liderados por von Spee, estaban más cerca de la costa. La técnica no funcionó, las naves inglesas eran más pesadas y por ende, más lentas, y su silueta por el contraluz del sol los hacía visibles fácilmente. Al caer la noche es escuchan los primeros cañonazos, el Monmouth y el Good Hope fueron más dañados con el primer ataque, este último recibiría un disparo certero que lo hundiría a las 20:57 junto a toda su tripulación, incluyendo a Cradock. 

Una hora después el Nuremberg atacaba nuevamente al Monmouth, a las 21:55 fue hundido gracias a un cañonazo preciso que no dejó sobrevivientes. 
Los habitantes de Lota y Coronel escucharon y vieron los destellos de la primera batalla de la I Guerra Mundial en nuestras costas, que una vez terminada recibió a los alemanes, esta vez en Valparaíso, desde donde zarparon hacia las Islas Falklands, que se desarrolló el 8 de diciembre, donde los británico derrotaron y hundieron a toda la escuadra germana, incluyendo a von Spee.