Putre: belleza arquitectónica en el altiplano

La arquitectura de la comuna es testimonio de la importancia histórica que tuvo en el pasado.

Putre: belleza arquitectónica en el altiplano

Establecida como comuna desde 1979, Putre fue trazado como pueblo en el año 1580 con el objetivo de establecer a la población española que se ocupaba del tráfico comercial entre Potosí y Arica.

La arquitectura de la comuna es testimonio de la importancia histórica que tuvo en el pasado. Aún se conservan en buen estado gran cantidad de elementos decorativos arquitectónicos ejecutados en piedra, tales como portadas, antepechos de ventana, pilares de esquina y algunos pavimentos de  calle.

El pueblo tiene actualmente 1.203 habitantes y alrededor de 300 viviendas. Entre sus principales atractivos están sus terrazas de cultivo, sus calles empedradas, la iglesia, que fue construida en 1670 en reemplazo de la anterior que fue destruida por un terremoto y que según los cronistas estaba cubierta de oro y plata, además de algunas casas que aún mantienen portales y dinteles tallados.                

Ubicado en la comuna de Putre, a 3 mil metros sobre el nivel del mar, se encuentra el poblado de Socoroma, pueblo de origen precolombino que fue ocupado por los españoles en su camino al altiplano, cuyo trayecto recorrían las grandes recuas a Potosí, hacia o desde Arica. Se conserva su forma urbana casi completa y sus construcciones están en buen estado con algunas de sus calles con pavimento de piedra, destacando dos viviendas con portadas de piedra en la salida del pueblo por un antiguo camino tropero.                                                     

Posee una ubicación estratégica en la quebrada de mismo nombre. Se pueden apreciar las distintas terrazas de cultivos en los faldeos de la quebrada, destacan los cultivos de orégano y alfalfa y los añosos eucaliptus presentes en los alrededores del pueblo.

Festividad

En localidades como Putre, Socoroma y algunas de la precordillera, la festividad de Cruz de Mayo se celebra a partir de la noche del 2 de mayo y puede durar más de una semana, poniendo énfasis en la procesión de las cruces, las actividades comunitarias y el retorno de estos símbolos religiosos a los cerros sagrado y apachetas; realizándose hermosos y coloridos desfiles acompañados de música y danzas tradicionales. En los valles, sin embargo, la fiesta dura un par de días en un ambiente familiar, o con los vecinos del sector agrícola donde se encuentra la "Cruz".

El colorido y el ornamento en las cruces, se convierten en el principal atractivo de este evento religioso, tarea que, según reza la leyenda, debe ser realizada con esmero y cariño, pues la "Cruz" es celosa y severa, cuando la actividad se realiza de mala manera.

Esta celebración tiene como principal destinatario al Inti Tata, la Pachamama, los santos y fundamentalmente a la cruz que simboliza a los dioses ancestrales de cada comunidad, convirtiéndose en una ceremonia de mucho recogimiento, fe y alegría, donde las familias deben reencontrarse para buscar la armonía entre sí y con el espacio sagrado.