Qué camarones ecuatorianos, ni qué ocho cuartos, camarones de río, y al pilpil

El Camarón de río, que también habita los lagos, es una de las cuatro especies de crustáceos decápodos chilenos que viven en las aguas continentales.

 

Qué camarones ecuatorianos, ni qué ocho cuartos, camarones de río, y al pilpil

Hoy le traemos esta deliciosa receta, con un producto muy nuestro y que se puede encontrar desde el río Aconcagua por el norte hasta la Península de Taitao por el sur.

El Camarón de río, que también habita los lagos, es una de las cuatro especies de crustáceos decápodos chilenos que viven en las aguas continentales.

Poco conocido, ya que por lo regular el nombre es asociado al Camarón de Vega, que regularmente es comercializado a orillas de carreteras durante los meses del fin del invierno.

Habitante en las aguas lentas o remansos de ríos, entremedio de la vegetación de las orillas. Ahí puede vivir bajo troncos, piedras o bien puede excavar sus cuevas. También lo hace entremedio de las raíces de árboles tales como la Pitra. En los lagos, al vivir en profundidad hace sus cuevas en el sedimento blando del fondo.

También ésta especie acuática se ve afectada por cualquier contaminación que altere la calidad del agua de su hábitat por lo que instamos a comunicar a las autoridades pertinentes hechos que afecten la calidad de las aguas continentales. A lo anterior se suma la extracción de áridos, actividad que se ha hecho bastante frecuente ante la necesidad de progreso por la construcción de carreteras.

Se distribuye desde el río Aconcagua por el norte hasta la Península de Taitao por el sur. Presente en todo Ñuble especialmente en los ríos de las comunas del valle central.

Con aceite de oliva, camarones de río y un par de otros ingredientes, tenemos la base para hacer unos Camarones de Río al Pilpil de lo más ricos.

Consígase una sartén, o un wok, disponga los camarones de río tal cual vinieron al mundo. Lávelos bien y luego séquelos, para que no salte demasiado el aceite de oliva hirviendo que usted tuvo la precaución de hacer hervir en el wok antes de disponer a su antojo de los pulcros camarones de río.

Obviamente, al estar preparando una receta autodenominada al Pilpil, se debe poner una buena cantidad de ajo picado grueso en el aceite hirviendo, mínimo una cabeza de ajo y quizás más. Así mismo, otra cantidad más que razonable de ají verde chileno picado y desgranado debe ser ofrendada al aceite de oliva. Si le gusta el tema picante, entonces también le pone los granos del ají verde. Así es menos trabajo.

Resumiendo, el wok se llena con harto aceite de oliva virgen. Se le agrega el ajo picado en cantidades industriales y mucho ají verde picado. Se hace freír el todo un rato más bien largo.

Después de un rato, se le agregan los pulcros camarones y con una cuchara de palo se revuelve el todo a fuego vivo. Un poco de sal habrá de cubrir el pudor de los camarones mientras se van poniendo rojos... y en cuanto estén todos rojos, se saca el wok del fuego y se sirven en la mesa, rodeada de comensales listos y esperando. 

Un buen vino Carmenere de Corral Victoria y una mesa repleta de buena compañía son los complementos ideales para acompañar esta delicia de nuestra zona.