Quinta Normal: el primer parque público de Chile

A este lugar se le bautizó como “Quinta” por ser uno de los terrenos campestres en que su arriendo correspondía a la quinta parte de los frutos que allí se producían. “Normal” es por la Escuela Normal de Preceptores, fundada también en 1842, ya que los profesores hacían investigaciones sobre botánica y agricultura en el parque.

Quinta Normal: el primer parque público de Chile

En muchas canciones de Violeta Parra y otros folcloristas, se pueden ver versos relacionados a Quinta Normal. La “Quinta” es muy querida por sus habitantes y una de las razones de esto es que tiene el primer parque público que tuvo nuestro país, también por la mística que se siente al recorrer sus caminos o por algunas de sus instalaciones como la laguna con botes, el invernadero que es Monumento Histórico, dos centros culturales, las canchas de fútbol, de tenis y de patinaje, los juegos infantiles, los paseos en tren y carritos y los más de 4.200 árboles que, por edad y gran altura, sin duda son los protagonistas del parque.

Antes que se fundara este lugar en 1842, picunches e incas habitaron esta zona cercana al río Mapocho. “Chuchunco”, una palabra que hoy usamos para referirnos a un lugar lejano, en realidad significa “abundancia de agua”, y así era como los indígenas llamaban a todo este sector poniente de la capital. Actualmente, no podríamos decir que “la Quinta” queda en “Chuchunco”, pues la estación de metro Quinta Normal acerca en pocos minutos a muchos santiaguinos.

Ya en el siglo XIX, este sector fue pensado para instalar la original “Quinta Normal de Agricultura”, con el fin de ser un centro de educación y experimentación agrícola del Estado. Esto explica que en la Quinta haya tantas especies arbóreas de gran edad, como la secuolla (EE.UU.), el alcornoque (Mediterráneo), la araucaria y el Ginkgo, un árbol que en Japón es símbolo de la reconstrucción de la nación luego de la caída de las bombas atómicas.

A este lugar se le bautizó como “Quinta” por ser uno de los terrenos campestres en que su arriendo correspondía a la quinta parte de los frutos que allí se producían. “Normal” es por la Escuela Normal de Preceptores, fundada también en 1842, ya que los profesores hacían investigaciones sobre botánica y agricultura en el parque.

En sus inicios, el Parque Quinta Normal tenía 135 hectáreas, pero actualmente es cuatro veces más chica. Dentro de sus hitos históricos, se cuenta que aquí funcionó el primer zoológico de Santiago, el primer Museo de Bellas Artes (actual Museo de Ciencia y Tecnología), el primer pluviómetro de Chile y uno de los primeros viajes en globo.

En 1875 Chile fue el anfitrión de la Gran Exposición Internacional, un símbolo de modernidad en la que participaron más de 20 países de toda América y de Europa, y que tenía el fin de difundir entre el público chileno los últimos avances científicos y tecnológicos en el mundo: fósforos que se encendían al instante, taladros y la futura Estatua de la Libertad en Nueva York. El Parque Quinta Normal, el gran orgullo de la ciudad en ese entonces, fue el lugar elegido para desarrollarla.

Fue para esta ocasión que se construyeron dos restaurantes, un tren y tres lagunas. De éstas últimas sólo queda una que está ubicada frente a la entrada principal y que es uno de los mayores atractivos para los que gustan de dar un paseo en auto-botes ($4.000 por 20 min.).

Otra de las mayores transformaciones que se han realizado en el parque ocurrió en febrero de 2012, cuando como parte del “legado Bicentenario” se reconstruyó todo el sector que rodea la laguna para instalar miradores, terrazas y una plaza dura con juegos de agua.

Así, este parque lleno de historia se ha convertido en uno de los lugares más tradicionales de la capital. Por ello, invitamos a visitarlo, recorrerlo y, por supuesto, a cuidarlo, ya que esta parte de nuestro preciado patrimonio.