Reconstrucción de iglesias en la región de OHiggins entra en fase final

La iglesia jesuita es uno de los casos de destrucción. El templo de 1758 quedó completamente destruido, pero en la actualidad es uno de los emblemas de un proceso de reconstrucción de patrimonio religioso que se está llevando a cabo

Reconstrucción de iglesias en la región de OHiggins entra en fase final

De las 64 parroquias existentes en la región del Libertador Bernardo O´Higgins, solo 10 soportaron el terremoto ocurrido el 27 de febrero de 2010, las 54 restantes sufrieron daños de diversa consideración.

Fundación La Santa Cruz ha coordinado el rescate de sedes parroquiales que fueron impactadas por la tragedia. Cuentan con fondos estatales por $19.500 millones para 21 templos, y para terminar necesitan $1.000 millones más. 

La iglesia jesuita es uno de los casos de destrucción. El templo de 1758 quedó completamente destruido, pero en la actualidad es uno de los emblemas de un proceso de reconstrucción de patrimonio religioso que se está llevando a cabo casi en silencio con esa pieza arquitectónica y con otras repartidas por ese territorio.

El levantamiento de iglesias en la zona proviene desde el período colonial. En aquel entonces, la sexta región fue una de las zonas más pobladas y con un gran poderío económico. Así, en la región se pueden encontrar ejemplos arquitectónicos coloniales, como en Guacarhue o Ciruelos, o de los siglos XIX y XX, con tecnologías diversas, adobe o mampostería en ladrillo.

Otro ejemplo es la iglesia de La Compañía, para la cual se aprobaron $1.467 millones provenientes del Gobierno Regional de O'Higgins, y en octubre inició su proceso de reconstrucción. Se espera que esté entregada en diciembre de 2016.

A mediados de diciembre se entregaron las iglesias de Las Cabras ($877 millones) y de Pichilemu ($1.079 millones), que se suman a las ya terminadas en Paredones ($824 millones), Peralillo ($1.289 millones) y Chépica ($990 millones), uno de los ejemplos de un rescate eficiente: su nave quedó cien por ciento destruida y hoy está de vuelta a la comunidad.

Otras están actualmente están en obras: la iglesia de Malloa, cuyos daños estructurales obligaron a las autoridades a prohibir su uso. Con $1.153. millones, se espera que vuelva a la comunidad en marzo próximo. Lo mismo con los templos de San Vicente de Tagua Tagua, con $1.168 millones, y Cunaco, con $457.106, que estarán listas en junio.

Fuente: El Mercurio