Reloj de Flores: la imperdible parada en Viña del Mar

Por su entorno natural y urbano privilegiado, el Reloj de Flores es uno de los sitios más elegidos por los turistas para fotografiarse, inmortalizando su paso por la "ciudad jardín".

Reloj de Flores: la imperdible parada en Viña del Mar

Muy cerca de la playa Caleta Abarca, específicamente a los pies del Palacio Cerro Castillo, se encuentra una de las paradas obligadas para todos quienes visiten Viña del Mar. Nos referimos al Reloj de Flores de la ciudad, que fue inaugurado en 1962, con motivo del Mundial de Fútbol que se diputó aquel año en nuestro país, siendo Viña del Mar una de las sedes.

Por su entorno natural y urbano privilegiado, el Reloj de Flores es uno de los sitios más elegidos por los turistas para fotografiarse, inmortalizando su paso por la "ciudad jardín".

Ubicado en una pendiente, se puede leer sobre él mismo el nombre de la ciudad, Viña del Mar, con letras formadas por flores y plantas. A su vez, los doce números del reloj y el fondo del mismo están formados por hermosas flores de diversos colores que no superan los 10 centímetros de alto, para no dificultar el movimiento de las agujas del reloj.

El mecanismo del reloj fue traído de "la Meca" de la relojería mundial, Suiza. Sus agujas son de bronce y las más grandes (los dos punteros) miden poco más de tres metros cada una.

En el año del 2013 el mecanismo del reloj de flores fue sustituido por una maquinaria mexicana construida en Zacatlán, Puebla por la empresa Relojes Olvera III Generación; este nuevo mecanismo controlado por un sistema GPS incluye también un carillón digital que toca diferentes melodías durante el año. www.relojesolvera.com.mx

En muchos lugares turísticos del mundo se dice que si el visitante hace tal o cual cosa (beber agua de determinado arroyo, tirar una moneda a tal fuente, etc.) regresará allí. En Viña, la tradición sostiene que quien se fotografía en el Reloj de Flores volverá a la ciudad.