San Miguel, de campo a ciudad

Algunas leyendas de nuestra historia cuentan que muchos de los conquistadores que llegaron a nuestro país, acudieron bajo el llamado de Diego de Almagro. 

San Miguel, de campo a ciudad

Algunas leyendas de nuestra historia cuentan que muchos de los conquistadores que llegaron a nuestro país, acudieron bajo el llamado de Diego de Almagro. Entre ellos estuvo Gaspar Banda de Aguilera, conquistador que al regresar a España en 1535, fue perseguido por hereje. Tras su proceso, logró ser liberado gracias a una manda ofrecida a San Miguel Arcángel, la cual cumplió elevando en su memoria una ermita en las tierras que pronto pertenecerían a la comuna de San Miguel.

Actualmente esta ermita se encuentra en la Parroquia de San Miguel, ubicada en el paradero 6 de la Gran Avenida José Miguel Carrera. Trescientos años más tarde, el nombre dedicado a esta ermita será el nombre bautismal a todo el lugar.

Hasta iniciado el siglo XX, Santiago no llegaba más allá de la línea del Ferrocarril de Circunvalación, que se extendía por el Zanjón de la Aguada: éste era el límite meridional de nuestra capital. A comienzos de los años 1920, una relativa bonanza económica permitió el asentamiento de diversos grupos humanos en la zona que estaba al sur del límite meridional, zona que se denominaba San Miguel. Más tarde el sector vio el nacimiento de barrios de funcionarios públicos, profesionales jóvenes y familias de clase media. Fue así como un plan regulador estableció las directrices del plan urbano, y San Miguel comenzó a desarrollarse mediante un plan ordenado hasta la entrada del nuevo siglo.

Durante muchos años, San Miguel fue una de las comunas más grandes del área metropolitana, llegando por el poniente hasta la línea férrea que va al sur, mientras que al oriente llegaba hasta Vicuña Mackenna. Sin embargo, durante el gobierno militar, la comuna fue dividida en tres, quedando Pedro Aguirre Cerda (recién se reconoce como comuna en 1991), San Joaquín y San Miguel con sus actuales límites.

En la actualidad, San Miguel se ha consolidado como una comuna líder del sector sur de la capital. Ello se refleja en la diversificación del comercio y de los servicios en el eje de Gran Avenida, así como del enorme crecimiento en altura de edificios residenciales y comerciales, que alcanza a más del centenar.

San Miguel cuenta dentro de sus características con una Casa de la Cultura, de fachada colonial y que fue construida en las antiguas bodegas de la viña Subercaseaux, en medio del terreno que antes perteneciera a Ramón Subercaseaux Vicuña. Allí funciona su biblioteca, que lleva el nombre de Harald Edelstam y, en la antigua cava, la Sala Fray Pedro Subercaseaux —para exposiciones y otros eventos culturales—, en honor al pintor que se crió en estas tierras.

En la misma zona, se ubica la plaza José Miguel Carrera, con la estatua del prócer. El escultor francés Auguste Dumont representó a Carrera de pie, vestido con su uniforme de mayor de húsares de Galicia. Anteriormente la escultura se alzaba en la Alameda, pero fue quitada de su lugar cuando se erigió otra —esta vez hecha por el chileno Héctor Román, que lo representó montado en su caballo Puelche— y estuvo relegada en un patio municipal hasta que la Municipalidad de San Miguel la rescató para colocarla finalmente en el lugar donde se encuentra hoy.