Santiago a Mil: el despertar de las artes

Con el paso de los años, el festival se consolidó como una iniciativa potente, atractiva y esperada por el público, lo cual se vio reflejado en el creciente éxito de este festival que en 2006 empezaría a llamarse Festival Internacional Santiago a Mil.

Santiago a Mil: el despertar de las artes

Los comienzos de los años 90 significarían para nuestro país el inicio de un proceso de reformulación de las artes. La dictadura había provocado su completo silenciamiento, el cual comenzaría su despertar durante esta década.

De esta manera, con el objetivo de crear un nuevo espacio para las artes escénicas, Carmen Romero y Evelyn Campbell, ambas productoras de teatro, dan el vamos en 1994 a la iniciativa Teatro a Mil, la cual se comenzó a realizar una vez recuperado el Centro Cultural Estación Mapocho. Las compañías Teatro La Memoria, Teatro del Silencio y La Troppa, fueron las encargadas de dar la programación para el evento.

Con el paso de los años, el festival se consolidó como una iniciativa potente, atractiva y esperada por el público, lo cual se vio reflejado en el creciente éxito de este festival que en 2006 empezaría a llamarse Festival Internacional Santiago a Mil.

El éxito de la iniciativa lleva a la necesidad de crear la Fundación Teatro a Mil, con el objetivo de organizar el Festival. Así, en 2004 nace esta institución, con el objetivo primordial de recuperar el espacio público para los ciudadanos, mejorar el acceso a la cultura, fortalecer nuestras artes escénicas y visibilizarlas tanto en Chile como en el extranjero.

Además de organizar el Festival Internacional Santiago a Mil, la fundación ha concebido y desarrollado importantes proyectos de largo aliento como el ciclo Teatro Hoy, la extensión del Festival Internacional de Buenos Aires en Chile, giras a nivel nacional y grandes espectáculos internacionales. 

Junto a ese trabajo, Fundación Teatro a Mil ha formado un catálogo de obras para promoverlas en su creación y circulación por el país y el mundo, y ha consolidado la plataforma Platea, principal instancia del mercado de las artes escénicas en Chile.