Santiago, la capital de Chile

Santiago se ha transformado en una de las ciudades “top” en oportunidades de negocios a nivel internacional y ha cimentado una imagen de tranquilidad, limpieza y calidad de vida bien valorada por los visitantes. 

Santiago, la capital de Chile

Son 474 años de historia los que han transcurrido desde que Santiago fue fundada en 1541. Sus últimos 100 años se han caracterizado por una importante expansión residencial, referida al funcionamiento de su centro. La historia de esta comuna, es la historia de la ciudad.

A mediados del siglo XVI, Santiago define geográficamente lo que es hasta la actualidad el corazón mismo de la metrópolis y del país. Se sitúa a los pies del Cerro Santa Lucía entre definidos límites naturales, Río Mapocho y Cañada, con su centro político, administrativo y social en la Plaza de Armas. Este núcleo crece ordenadamente hacia el poniente, en un esquema que satisface sus necesidades por tres siglos.

En 1810 la Constitución de la República designa a Santiago como su capital y centro de funciones políticas y administrativas. Esta decisión provoca un rápido crecimiento que desborda sus límites, por lo que se constituyen los “bordes de centro”, que definen por primera vez una periferia preferentemente residencial, y un centro de creciente densidad y complejidad funcional.

Al paso del tiempo su núcleo comenzó a concentrar los poderes administrativos, políticos, culturales y de transporte. Esto llevó a la construcción de importantes edificios como la Biblioteca Nacional, el Museo de Bellas Artes, Congreso y la Estación Mapocho, ampliando su territorio más allá de la Plaza de Armas.

Ya en el siglo XX, la ciudad se caracteriza por un enorme aumento poblacional, el cual, junto con el desarrollo del transporte y la industrialización, conllevan a un crecimiento sin precedentes en la ciudad de Santiago. En este siglo, la ciudad salta los límites creados por el ferrocarril y los grandes parques, pero sin integrarlos como elementos mediadores, marcando así una discontinuidad entre la nueva periferia y la ciudad del siglo XIX.

La comuna de Santiago y esta nueva periferia constituyen aún una unidad, que refuerza el rol central de la comuna y del centro: se vive en la periferia, pero se trabaja, se toman decisiones, se negocia, se estudia, se compra y se recrea en el centro.

Así, en el núcleo central se multiplica la actividad comercial, de negocios, de servicios y de equipamiento para servir a la creciente población. Las vías de transporte que conectan la comuna y periferia se desarrollan como corredores comerciales y de servicios que definen el carácter mixto de sus barrios.

En las últimas décadas se afirma, además, un proceso de progresiva estratificación: un "centro" de máxima concentración de actividad, en contraposición al proceso de deterioro de barrios que asumen, paulatinamente, usos de soporte y servicios a las actividades del centro mismo.

En nuestros días, Santiago se ha transformado en una de las ciudades “top” en oportunidades de negocios a nivel internacional y ha cimentado una imagen de tranquilidad, limpieza y calidad de vida bien valorada por los visitantes.

Según el prestigioso periódico norteamericano The New York Times, Santiago de Chile fue el mejor destino de viaje para el año 2011.

Así, la ciudad capital deslumbra con su historia. Podemos ver un centro legislativo y político, que a la vez tiene importantes ingredientes históricos y patrimoniales que se han conservado por más de 400 años.