Sepa aquí cómo parecer un experto en vinos sin serlo

La primera clave es tener claro que el vino más que beberlo se debe degustar, es decir, el hecho de beber muchas botellas no nos convertirá en un sommelier.

Sepa aquí cómo parecer un experto en vinos sin serlo

Varias son las ocasiones en las que nos gustaría sentirnos mucho más expertos en lo que al vino se refiere, pero obviamente convertirse en un experto no es algo que se pueda lograr de un día a otro, el adquirir experiencia requiere tiempo.

Sin embargo, existe la posibilidad de aprender algunos tips claves, que nos permitirán parecer un experto en vino y sorprender a nuestros invitados.
La primera clave es tener claro que el vino más que beberlo se debe degustar, es decir, el hecho de beber muchas botellas no nos convertirá en un sommelier. Aclarado esto, pasamos a revisar estos datos, para transformarnos en un experto en vino.

Clave es como primer consejo aprender a tomar la copa: Siempre debemos coger la copa por el mástil (parte más fina). Si la tomásemos por la parte superior, nuestra mano podría variar la temperatura del vino y su sabor original. 

Parte importante del saber beber vino es poder identificar sus aromas. Debemos aprender a definir los gustos y sensaciones de nuestro paladar cuando lo bebemos. Para ello, hay que saber que existen principalmente 5 categorías de aroma: 

Afrutado: prácticamente cualquier fruta.

Mineral: sílex, piedras, tierra, gasolina

Lácteo y de nueces: levadura, mantequilla, pan tostado, crema, nueces, almendras, pan, galletas

Dulce y de madera: chocolate, vainilla, caramelo de dulce de leche, miel, roble y cedro

Picante y salado: tabaco, humo, regaliz, pimienta, trufas, tocino, café, canela.

La identificación de los taninos es otro punto importante. El tanino es una sustancia química que podemos encontrar principalmente en vinos tintos procedente de la piel de la uva, las pepitas, los raspones o lo que se desprende de la propia madera de las barricas durante el contacto con el caldo. Los taninos aportan un sabor seco, áspero, rugoso, astringente y se puede notar especialmente en el medio de la lengua y la parte delantera de la boca.

Por último, es importante también aprender a catar el vino en la copa. No es probarlo y ya, sino que se debe degustar cuidadosamente para apreciar sus cualidades, que nos permitirán identificarlo y diferenciar de otros vinos que probemos. Para esto, se deben cumplir cuatro importantes pasos:

Obsérvalo: Examina el color. Diferencia, por lo menos, si se trata de vino blanco, rosado o tinto. Analiza también la diferencia de color en los bordes.

Gira la copa en círculos: Se debe realizar porque moviendo la copa suavemente en círculos, lograremos liberar todo su aroma.

Huélelo: Inhala su aroma y busca similitudes de olor. Por ejemplo, puedes encontrar aromas tan variados como los ya mencionados de roble, café, humo, vainilla, chocolate, ciruela, baya, freza, cereza, mora, etc. En vinos blancos suele destacar el aroma cítrico (limón, lima…)

Toma un sorbo: Degústalo en tu boca. No tengas miedo a decir si te gusta o no, pero, eso sí, trata de justificarlo.

Ya lo sabes, siguiendo estos consejos se podrán transformar en unos expertos en vino sin serlo y así disfrutarán aún más de esa velada en que el vino y ustedes serán los protagonistas.

Fuente: enbocavinos.com