Un clásico de la abuela: posta rosada a la cacerola

Dicen que la paciencia es la madre de todas las ciencias, si se espera pacientemente, se obtendrá como resultado una deliciosa carne que, incluso, se podrá cortar con el tenedor

Un clásico de la abuela: posta rosada a la cacerola

Para nadie es un secreto que la carne forma parte fundamental de nuestra dieta. Si bien al pensar en carne los chilenos generalmente lo relacionamos con un rico asado, es bueno también pensar en alternativas.

Y qué mejor que una carne a la cacerola, preparada con la clásica receta de la abuela, utilizando una exquisita posta rosada.

Prepararla es sencillo, siempre considerando la intuición y dedicación que se le ponga a este plato, además, se deben tener algunas precauciones, como por ejemplo:

Nunca se debe ocupar la carne a medio congelar, si bien en el calor del fuego se descongelará, quedará durísima. El microondas tampoco es una buena opción. Lo mejor es dejarla afuera del refrigerador la noche anterior.

Antes de aliñar, sellar la carne por ambos lados. Para eso, se debe sofreir siempre teniendo cuidado de que no se queme.

Cocinar a fuego lento y con tostador. Si es una carne al jugo, por ejemplo, se debe esperar no menos de 45 minutos. Dicen que la paciencia es la madre de todas las ciencias, si se espera pacientemente, se obtendrá como resultado una deliciosa carne que, incluso, se podrá cortar con el tenedor.

Entre otros cortes, y además de los ya mencionados, las mejores alternativas para preparar carne en olla son la malaya, posta rosada, choclillo, tapapecho y lomo liso.

Ingredientes:

800 grs aprox. de posta rosada

½ taza de caldo

2 cucharadas de azucar

1 cebolla grande cortada en pluma

8 papas medianas

Aceite

Sal y pimienta

Preparación

Freir en una olla  la cebolla hasta  dorarla, agregar el azúcar luego la carne y sellarla. Condimentar con sal y pimienta. Verter el caldo. (Mantener siempre humectado) cocinar a fuego medio aproximadamente por 40 minutos

En otra olla cocinar las papas por 20 minutos. Luego cortarlas en rodajas y dorarla en un sartén. Al momento de servir espolvoree con perejil.