Un homenaje al pueblo mapuche: Curanilahue

En los accesos a la ciudad destacan emblemáticas esculturas: en la entrada norte existe una hermosa y singular escultura. Una mano gigante que da la bienvenida a quienes visitan la ciudad, la cual está acompañada de 2 Chemamûll de 2 mts de alto, que homenajean al pueblo mapuche.

Un homenaje al pueblo mapuche: Curanilahue

Ubicada a 35 kilómetros al sur de Arauco se encuentra la ciudad de Curanilahue, lugar que surgió como un campamento minero dad la existencia de yacimientos de carbón. Su consolidación llegó a mediado de los años 20, cuando se instauraron las primeras familias en el pueblo.

Una de sus principales características es su irregular relieve que obligó a que muchas de las viviendas se construyeran en las alturas de los cerros. De igual manera, la plaza de Armas tiene la particularidad de poseer sobre 10 aristas, obviando las prácticas urbanísticas españolas que atendían al trazado cuadrado, orden que garantizaba una uniformidad en sus cuatro caras.

En los accesos a la ciudad destacan emblemáticas esculturas: en la entrada norte existe una hermosa y singular escultura de madera, que representa una mano gigante que da la bienvenida a quienes visitan la ciudad, la cual está acompañada de 2 Chemamûll de 2 mts de alto, que homenajean al pueblo mapuche; en el acceso sur se encuentra un Santuario Católico que cuenta con una cruz de 10 mts de alto y una mujer arrodillada a sus pies, ambas hechas también de madera.

En el área económica ha sufrido una evolución, tras el auge del carbón, llegando a experimentar un dinamismo comercial junto a un crecimiento en el rubro maderero-forestal.

Entre sus atractivos destaca Trongol Bajo, un lugar de gran belleza escénica donde los lugareños se han esmerado en conservan costumbres campesinas como las típicas carreras a la chilena, trilla a yegua y la rayuela, actividades que son acompañadas de una sabrosa gastronomía criolla. En este valle, donde transitan interminablemente las aguas dulces del Trongol, es posible practicar la pesca deportiva de trucha y salmón, además de acampar en sus inmediaciones, hacer kayak y efectuar cabalgatas que lo internarán en los abarrotados bosques nativos.

En Trongol Alto, en tanto, se pueden encontrar muchas araucarias y varias “piedras miradores”, cuya extraordinaria panorámica permite vislumbrar los nevados de la Cordillera de los Andes, la costa de la Provincia de Arauco y la Reserva NacionalIsla Mocha. Existen zonas de camping, con equipamiento básico (mesones, fogones), senderos autoguiados para realizar a pie o a caballo por las distintas “piedras mirador” que conforman el lugar, las cuales además poseen vestigios arqueológicos (piedras tacitas).