Un paseo de invierno: La ruta de las termas del Maule

Quinamavida, Paminavida y Catillo son tres centros termales de gran calidad en el corazón precordillerano del maule.

Un paseo de invierno: La ruta de las termas del Maule

La ruta de las termas de Linares comprende tres centros termales de alto valor como son las termas de Panimávida, Quinamavida y Catillo. Además se puede disfrutar de diversos panoramas en torno al campo, recorrer antiguas casonas patronales, disfrutar del paisaje y de artesanía típica.

Ubicados en una zona de abundante vegetación y cercanos a la Reserva Nacional Los Bellotos, los cajones de Achibueno, los centros termales del maule tienen larga trayectoria.

Desde Linares a sólo 15 Km. hacia la cordillera, tras cruzar Vara Gruesa, se encuentra la localidad de Quinamávida, famosa por sus destacadas artesanías a telar en lana de oveja con teñidos de colores naturales sacados de raíces de plantas y colores muy vistosos e innovadores; también es posible encontrar artesanía en piedra toba o rocas volcánicas, en gran variedad de colores y texturas. 

En sus cercanías se puede visitar las Termas de Quinamávida, abiertas durante todo el año ofrece la posibilidad de disfrutar de aguas medicinales, de instalaciones limpias y sencillas equipadas para el turista. Estas termas ubicadas en las faldas de la precordillera cuentan con aguas cálidas de 24º C de temperatura que permiten saunas y baños de barro.

Otro centro termal destacado en esta ruta es las Termas Panimávida, que posee servicios de alojamiento, alimentación y comida típica. El complejo termal ofrece aguas de 33º C con increíbles propiedades medicinales. Es característico por los baños termales y de barro que se recomiendan para afecciones reumáticas y gástricas, entre otras. Sus aguas son oligometálicas, hipotermales, sulfatadas y cálcicas con propiedades terapéuticas.

Muy cerca a estas termas también existe un grupo de artesanas que trabajan el crin de caballo. Un sector interesante de visitar es Rari, por su exótica y singular artesanía en miniatura hecha en crin de caballo, como brujas, mariposas, marcadores de libros, sombreritos de prendedor, técnica que ha sido transmitida de generación en generación.

El tercer centro termal de nuestra ruta de invierno es las Termas de Catillo a 26 Km. de Parral. La naturaleza reúne en Catillo lo mejor para su salud y descanso. La fama de sus aguas con tres siglos de historia es considerada como la “Fuente Termal de la Vida”. Cuenta la tradición que en 1730 un religioso franciscano descubrió una vertiente a los pies del cerro Catillo, circundado por abundante vegetación y ríos cordilleranos.

En uno de sus viajes entre Chillán y la Villa Reina Luisa de Parral, Don Ambrosio O’Higgins solía cabalgar en busca de las aguas milagrosas de Catillo. En 1855, el hacendado Juan de Dios Urrutia construyó las primeras 18 habitaciones y 15 años después el Dr. Fernando Cortínez instaló el primer hotel provisto de duchas y tinas. Actualmente, el complejo turístico termal, ofrece alojamiento en sus 67 habitaciones. El Spa cuenta con piscina temperada de 35ºC equipado con sauna, jacuzzi, ducha escocesa, baño turco; además de 4 salas de masajes.