Universidad de Chile, la base de nuestro destino

Sucesora legal de la Real Universidad de San Felipe, la ley que la crea es promulgada el 19 de noviembre de 1842, luego de una intensa discusión legislativa. Desde entonces, la Universidad de Chile es reconocida como uno de los mejores centros de educación superior de Chile, desde donde han egresado algunas de las figuras más ilustres de nuestro país. Hombres y mujeres de talento y valor, formados y albergados por esta Universidad, que como académicos o alumnos, desde las artes, la educación, las ciencias, la filosofía, las leyes, y el servicio a la patria, han hecho un valioso aporte a nuestra historia.

Universidad de Chile, la base de nuestro destino

Según es relatado por la propia Universidad de Chile, ésta fue fundada luego de la reforma republicana a la colonial Real Universidad de San Felipe que establece como su sucesora legal, a través del decreto de 17 de abril de 1839, a un establecimiento de estudios generales denominado Universidad de Chile. Entre las principales preocupaciones de las autoridades de la época se encontraba la preparación de un nuevo reglamento que permitiría a la Universidad iniciar sus actividades, y la implementación de una superintendencia general de educación, prevista en la Constitución. Sin embargo, al cabo de dos años aún no se habían concluido estas tareas, a pesar del empeño y del interés manifestado por las propias autoridades en este sentido.

Por esta razón, el 10 de agosto de 1840 el diputado Pedro Palazuelos, presentó ante la Cámara una moción instando a la creación de una comisión integrada por diputados y senadores, que se abocará a la redacción de los estatutos y el plan de estudios de la Universidad. Pero esta propuesta tampoco tuvo resultados concretos. Finalmente, el proyecto de ley que establecería la Universidad de Chile fue presentado al Congreso por un oficio del Presidente de la República, el 4 de julio de 1842.

Durante la discusión legislativa algunos de los temas en debate fueron: al número de miembros exigidos para integrar la Facultad de Filosofía y Humanidades; la asignación de la dirección de la Biblioteca Nacional a un decano; los requisitos para obtener una cátedra en el Instituto Nacional; la potestad del gobierno para nombrar a dos de los miembros del Consejo; la asignación de los edificios y los muebles que pertenecieran a la Universidad de San Felipe; y la movilidad de los empleados de la Universidad, entre otros.

En términos generales, de acuerdo a la nueva Ley Orgánica promulgada, la Universidad se encargaría de la enseñanza y el cultivo de las letras y ciencias, y además tendría la dirección de la enseñanza en todos sus niveles, cumpliendo de esta forma con lo establecido en el artículo 154 de la Constitución de 1833. Quedó además constituida por cinco facultades: Filosofía y Humanidades, Ciencias Matemáticas y Físicas, Medicina, Leyes y Ciencias Políticas y Teología, cada una con su decano y secretario respectivo y bajo la dirección general de un rector. 

Por otro lado, la ley consideraba otras formas complementarias para el estímulo de la investigación y creación: una de ellas era la presentación de una memoria histórica en la sesión solemne anual, preparada por un miembro universitario designado por el rector.

Desde de la instalación de la Universidad de Chile, un 17 de septiembre de 1843, por ella han pasado muchos de quienes han tenido el honor de dirigir los destinos de nuestro país. Entre ellos destacan: 

• Federico Errázuriz, durante cuyo gobierno se crea el Ministerio de Relaciones Exteriores, se promulga el Código Penal y la Ley Orgánica de Tribunales, entre otros. 

• Aníbal Pinto, administración que debió enfrentar el terremoto de 1877 y unos años después la primera parte de la Guerra del Pacífico. Logró la neutralidad de Argentina e incorporó a Chile la riqueza salitrera.

• Domingo Santa María. Concluye, con logros importantes para nuestro país, la segunda etapa de la Guerra del Pacífico; pacifica la Araucanía; inaugura la telefonía con una línea entre Santiago y Concepción e introduce el alumbrado eléctrico, entre otras grandes tareas.

• Federico Errázuriz Echaurren. Durante su administración se estableció el sistema concéntrico en la enseñanza secundaria.

• Germán Riesco, quién dictó los Códigos Civil y Penal.

• Pedro Montt, quien debió dedicar sus esfuerzos a reconstruir el país después del terremoto de 1906 y completar la construcción del ferrocarril longitudinal que uniría el país de Tacna a Puerto Montt. Inauguró el ferrocarril transandino, que une Los Andes con Mendoza, y nos dejó como legado del Centenario el Palacio de Bellas Artes.

• Ramón Barros Luco, durante cuyo gobierno se inicia la construcción del edificio de la Biblioteca Nacional en 1913; y se construye el ferrocarril Arica a La Paz.

• Juan Luis Sanfuentes, que junto con establecer la Instrucción Primaria Obligatoria, dicta además leyes sobre accidentes del trabajo y descanso dominical en beneficio de empleados y obreros. 

• Arturo Alessandri Palma. En su gobierno se crea el Banco Central, y se dictan importantes leyes destinadas a proteger a las industrias y a la clase trabajadora. Entre éstas, figuran la de Empleados Particulares, la Ley sobre la Vivienda, la de Empleados Públicos y Periodistas, y la Ley sobre Derechos Civiles de las Mujeres. 

• Pedro Aguirre Cerda. “Gobernar para educar” decía este Presidente, que puso a la educación como pilar de su administración. Siguiendo el espíritu de Bello, construyó más de 500 escuelas y numerosas otras encaminadas a la educación profesional. Inicia, con la creación de CORFO, el proceso de industrialización del país, y para hacer frente al terremoto de 1939, crea la Corporación de Reconstrucción y Auxilio. 

• Gabriel González Videla, a principios de 1952 promulgó la ley que creó la Universidad Técnica del Estado. Inaugura la planta siderúrgica de Huachipato e instaló la planta refinadora de cobre de Paipote, cerca de Copiapó. 

• Jorge Alessandri Rodríguez. En su gestión se crean en la provincia de Aysén, los departamentos de Aysén, Chile Chico y Coyhaique, y el departamento de Palena, en Chiloé. Debe enfrentar además enfrentar, el sismo más fuerte de la historia de la Humanidad, el terremoto de Valdivia de 1960. 

Forman parte también de este distinguido círculo, los más recientes Presidentes de nuestra historia democrática: Allende, Aylwin, Frei Ruiz Tagle, Lagos, y Bachelet. 

Pero esta casa de estudios ha producido también algunas de las figuras más ilustres de nuestro país. Hombres y mujeres de talento y valor, formados y albergados por la Universidad de Chile, que como académicos o alumnos, desde las artes, la educación, las ciencias, la filosofía, las leyes, y el servicio a la patria, han hecho un valioso aporte a nuestra historia: 

• Ignacio Domeyco, sabio polaco que hizo un gran aporte al desarrollo de la minería en nuestro país, y bajo cuya rectoría, la Universidad de Chile vivió uno de sus períodos más fecundos impulsando el desarrollo de la formación educacional y profesional. 

• Claudio Gay, investigador francés, geógrafo, pionero de la ciencia en Chile. Fundó el Museo de Historia Natural, que pasaría a pertenecer a la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad de Chile.

• José Victorino Lastarria. Intelectual e historiador, impulsor de la literatura nacional; decano de la Facultad de Filosofía y Humanidades. 

• Miguel Luis Amunátegui. Intelectual que como académico de esta Universidad que abogó por una reforma al sistema educacional chileno, fundó la Sociedad de Instrucción Primaria Gracias a su visión, las mujeres pudieron acceder a la educación superior al permitírseles rendir exámenes válidos en la Universidad de Chile para optar a títulos profesionales. 

• Eloísa Díaz Insunza, no sólo la primera mujer chilena, sino también, la primera sudamericana en obtener el título de cirujana, destacándose por su labor asociada a la educación. Cómo médico escolar desarrollo trabajos sobre higiene en los colegios, e impulso la creación del servicio médico dental en las escuelas, entre muchas otras obras a favor de nuestros niños. 

• Arturo Pratt Chacón, héroe comprometido con nuestra patria y su gente. Un abogado ejemplar egresado también de esta Universidad. 

• Juan Gómez Millas. Historiador y Humanista. Secretario General, Decano y Rector por 10 años de la Universidad de Chile.

• Amanda Labarca, la primera mujer que fue académica de ésta, la más importante casa de estudios superiores del país.

Todos ellos son sólo una muestra brillante de lo que es la Universidad de Chile. Bien decía Pablo Neruda, otro hijo ilustre de nuestra universidad: “Esta Universidad no nació por decreto, sino de las luchas de los hombres, y su tradición progresista, renovada por el Rector Gómez Millas, viene de las sacudidas de nuestra historia y es la estrella de nuestra bandera".

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