Urge optimizar el uso del agua

¿Te quedas de pie en la ducha caliente por minutos para despertar?, ¿te cepillas los dientes con la llave abierta? ¿”barres” las hojas en la entrada de tu casa con el chorro de la manguera? Si te ves reflejado en alguna de estas situaciones, es porque tu consumo de agua puede ser optimizado.

Urge optimizar el uso del agua

El consumo de agua ha crecido en el último siglo duplicando la tasa de crecimiento poblacional. Estudios de la OMS y de la ONU indican que cada persona consume aproximadamente 300 litros de agua potable al día, lo cual es un total exceso. De mantener este consumo, nuestro futuro es sombrío. La meta de consumo debería ser de 100 litros al día, por lo que te invitamos a tomar conciencia de cuánta agua usas.

Hoy pese a que todos en Chile sabemos del cambio climático y de la catástrofe que está acarreando la enorme y larga sequía que estamos viviendo, son muchas las personas que mantienen su conducta y gastan agua como si estuviésemos viviendo en años lluviosos y como si las napas estuviesen desbordadas de agua.

Tomemos conciencia que el agua es el recurso natural en estado más crítico en el mundo. Se estima que el año 2025 su carencia generará una de las más graves crisis ecológicas. Para esa fecha, la FAO calcula que 1.800 millones de personas vivirán en países o regiones con una drástica falta de agua y dos tercios de la población mundial podrán enfrentarse a la escasez del líquido. Una frase del Banco Mundial bosqueja un futuro sombrío: “Si el siglo XX fue el de lucha por los combustibles fósiles, el siglo XXI lo será por el agua”.

En la actualidad, en la Región de Coquimbo, por ejemplo, el consumo por persona varía drásticamente entre los sectores rurales afectados por la sequía y la ciudad. Según la Dirección General de Aguas (DGA), en los sectores rurales más afectados por la sequía se reparten alrededor de 30 litros por persona diariamente en estos días de crisis.

Pero, ¿qué puede hacer cada uno de nosotros para mejorar esta situación? Primero, debemos conocer dónde gastamos el agua, qué hábitos fomentan un uso racional y cómo nos ayuda la tecnología a obtener un mayor ahorro. Nuestra modificación de hábitos debe hacerse básicamente en el ámbito doméstico. Lo primero que debemos hacer para controlar el consumo, es saber la cantidad de agua que utilizamos: en la cuenta del agua que recibimos aparece la cantidad de metros cúbicos que consumimos mensualmente. Esa cantidad dividida por la cantidad de personas que la utilizaron le dará la cantidad de metros cúbicos de agua que utiliza cada persona.

Un consumo de 3 metros cúbicos mensuales de agua por persona, se considera razonable y suficiente para cubrir todas las necesidades. Por lo tanto, si el cálculo de la cantidad de agua promedio que consumes al mes es más de 3000 litros de agua, significa que es posible ahorrar agua, sin comprometer la calidad de vida de las personas.

Hay que tener en cuenta, por ejemplo, que 5 minutos de ducha implican 100 litros; una descarga del baño 50 litros; un lavado de ropa 30 litros; un lavado de loza 27 litros y entre lavar y cocinar alimentos, 15 litros.

Ahorro casero

• Revisa las instalaciones hidráulicas de la casa para ver si existe alguna fuga en las tuberías, llaves o las uniones. Piensa que una cañería que gotea puede perder hasta 30 litros diarios de agua.

• Mientras esperas a que salga el agua caliente de la ducha, coloca un balde para que no se desperdicie el agua fría que sale al principio. Esta agua después podrás utilizarla para regar las plantas o lavar el auto.

• Cuando laves los platos, te limpies las manos y te laves los dientes, cierra la llave para que no corra el agua.

• Para lavar el auto no utilices una manguera, usa sólo un recipiente lleno de agua. Esa cantidad será suficiente. Con la manguera puedes gastar unos 50 litros de agua sin ninguna necesidad.

• Riega las plantas por la noche, para evitar que el sol evapore el agua y no tengas que regarlas tan seguido.