Vallenar y la importancia del río Huasco

Vallenar está ubicado a 145 kilómetros al sur de Copiapó, específicamente en el Valle de Huasco, lugar en el que predominan las plantaciones agrícolas. La ciudad fue fundada el 5 de enero de 1789 con el nombre Villa San Ambrosio de Ballenary y tiene una población de 42 mil725 habitantes.

Vallenar y la importancia del río Huasco

La ciudad tiene un gran desarrollo agrícola gracias al río Huasco y la reciente construcción del embalse Santa Juana, el cual permite la fertilización de las tierras, donde principalmente se cultivan hortalizas, árboles frutales y viñedos.

Uno de los lugares de mayor interés turístico que posee la ciudad, es el Museo del Huasco, en el cual se recopila una síntesis en mineralogía, paleontología, botánica, zoología e historia de Huasco.

El sector de Vallenar era conocido en la antigüedad por sus ricos yacimientos de cobre, plata y después fierro. En 1811, se descubre el gran yacimiento de plata ‘Agua Amarga’ al sur de Vallenar, lo que significó que en 1812 se abriera el primer banco, gracias al gran empuje que significó esta mina.

La importancia de la minería en la ciudad llevó a que en 1892 iniciara sus actividades el ferrocarril desde Huasco, para que más tarde se conectara con la red del Norte (1913).

Años más tarde, específicamente el 10 de noviembre de 1922, a las 23:45 hrs., un terremoto de gran intensidad cambiaría la vida de todos los habitantes de Vallenar. El sismo destruyó completamente la ciudad, se registraron 409 fallecidos y más de 300 heridos. Prácticamente todas las casas quedaron con serios daños.

En la actualidad, el proyecto minero más importante de la zona es Pascua Lama, que consiste en la explotación por parte de la empresa canadiense Barrick, de una mina de oro ubicada en la comuna de Alto del Carmen en el límite cordillerano del valle del Huasco con Argentina.

Este proyecto ha sido ampliamente cuestionado por su impacto ambiental, ya que se emplazaría en los afluentes del río Huasco, que es el sustento de la actividad agrícola y humana de la provincia, y además alteraría las reservas hídricas y ecológicas de la región, al necesitar para su ejecución la remoción de glaciares existentes en la alta cordillera.