Valparaíso, la ciudad que nunca fue fundada

El devastador terremoto que afectó a la zona central de (según las estimaciones) 8,7 grados Richter y posterior tsunami prácticamente destruyó la cuidad, que se supo reponer y salir adelante. 

Valparaíso, la ciudad que nunca fue fundada

Es Patrimonio de la Humanidad desde el 2 de julio de 2003, inspiradora de cientos de canciones y uno de los puertos más importantes del país, pero solo fue nombrada por los españoles, jamás fundada.

Nos referimos a Valpraíso, ciudad compuesta por 43 cerros que destaca, a diferencia de otras urbes del país, por estar habitada de mar a cerro, dando vida a una morfología especial y colorida, que cobra vida por sus antiguas casas y ascensores que funcionan hace más de 100 años, varios declarados monumentos nacionales.

Los españoles descubrieron la ciudad en 1536, cuando arribó a la entonces bahía de Quintil la expedición marítima que lideraba Juan de Saavedra, y fue este último quien la bautizó como Valparaíso cuando era apenas una aldea habitada por los changos nativos. Debido a su importancia estratégica, Pedro de Valdivia la se convirtió en el puerto de la capital del reino, durante su historia debió defenderse de innumerables ataques de piratas y corsarios. 

El devastador terremoto que afectó a la zona central de (según las estimaciones) 8,7 grados Richter y posterior tsunami prácticamente destruyó la cuidad, que se supo reponer y salir adelante. Tras ese episodio se mantuvo como un pueblo puerto, con no más de cinco mil habitantes hasta los años previos a la declaración de independencia. 

Tras la declaración de Independencia de Chile en 1818, Valparaíso se impulsa como el puerto más importante del país y del Pacífico Sur, siendo vital para el abastecimiento de Santiago y paso obligado antes de llegar a la capital. Con el desarrollo de su economía empezó a atraer a campesinos e inmigrantes pobres de todas partes del mundo. 

Con el Estrecho de Magallanes como único paso entre el Océano Pacífico y Atlántico, Valparaíso era una parada obligada de todos los barcos que llegaban desde el norte del continente. Los marinos comenzaron a comprar su vida nocturna con la Nueva York, fueron ellos quienes la bautizaron como la Perla del Pacífico, no solo por su belleza, sino que también por su gran avance cultural y social.

Hacia fines del siglo XIX, la ciudad ya tenía cerca de 160 mil habitantes, entre ellos, varios miles de inmigrantes, principalmente estadounidenses.

El siglo XX llegó a la ciudad con fuertes protestas de los trabajadores del puerto que pedían mejores sueldos y condiciones laborales. El terremoto del 1906 dejó a Valparaíso prácticamente en el suelo, con más de tres mil muertos y unos 20 mil heridos. 

Con la reconstrucción de la ciudad, el plano se reordena, las calles son más anchas, se crea la plaza O’Higgins y la avenida Pedro Montt. En 1910 comienza la expansión del puerto en sí mismo, que terminaría en 1930, pero la apertura del Canal de Panamá en 1914 provocó una disminución sustancial en tráfico portuario afectando seriamente la economía local. Cierran bancos, locales comerciales y muchos comenzaron a emigrar. 

La ampliación del puerto también trajo nuevas tecnologías, las grúas y otras máquinas que reemplazaron a los estibadores terminaron por hundir aún más la economía de la ciudad. La falta de recursos y los desastres naturales amenazaron contantemente a Valparaíso. 

Para apoyar y fomentar la regionalización, el Congreso Nacional, que no tuvo actividad durante el régimen militar, fue trasladado a la ciudad puerto gracias a una ley promulgada en 1987, iniciando sus actividades formales el 11 de marzo de 1990. 

El 2003, específicamente el 2 de julio, la ciudad fue declarada Patrimonio de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco, lo que significó una importante inyección de recursos para restaurar varios lugares. 

Hoy la ciudad es un destino obligado de los cruceros que navegan por aguas territoriales chilenas y parada obligada de la gran mayoría de los extranjeros que visitan el país. En lo que va del año, casi 64 mil turistas han llegado a la ciudad. 
Pero no solo es destino turístico, sino que también ha inspirado a celebres artistas, uno de los más reconocidos es Pablo Neruda, que en 1959 le encargó a dos amigas buscar una casa en Valparaíso “para estudiar y vivir tranquilo”, la que entre sus características debía “tener vecinos invisibles” y estar cerca y lejos de todo a la vez. Así apareció una casa en el Cerro Florida, que cumplía con todos los requisitos. El inmueble quedó a medio construir por su dueño Sebastián Collado al fallecer. 
Neruda compró la casa a medias con la escultora Marie Martner y a su marido, el doctor Francisco Velasco, quienes se quedaron con el subterráneo y los dos primeros pisos, mientras que el poeta, con el tercero, cuarto y la torre y una vista privilegiada. La casa fue inaugurada en 1961 con una gran fiesta y bautizada como la “Sebastiana”. Tras el golpe militar de 1973, la casa fue saqueada y tuvo que ser restaurada en 1991 con ayuda de la empresa privada. En 1994 se abrió como museo. 

El cantante Osvaldo “Gitano” Rodríguez también se inspiró en Valparaíso para escribir la canción del mismo nombre. Lo mismo ocurrió con Joe Vasconcellos, autos de “La Joya del Pacífico”.