Vilcún: del total abandono a potencia maderera

En los comienzos la comuna fue configurándose como un territorio alargado e irregular como una lagartija. De ahí su nombre: “Filcún”, vocablo mapuche que significa lagartija.

Vilcún: del total abandono a potencia maderera

Una vez que se logró la pacificación de la Araucanía, el gobierno de la época tuvo como prioridad colonizar e incorporar económicamente las tierras. En 1898 se dictó otra ley que favorecía a todo chileno que cumpliendo ciertos requisitos deseara incorporarse como colono, medida que fortaleció la instalación de familias chilenas en varios lugares.

Posteriormente, a comienzos del siglo XX la región comenzaría a recibir colonos europeos, que se instalaría en las ricas tierras de la Depresión Intermedia.

En 1902 surge en el actual Cementerio Municipal, un poblado denominado Vircún. En aquel entonces existían en el territorio que hoy forma esta comuna solo dos pequeños pueblos que trabajaban en la madera San Patricio y Cherquenco. En 1911 y con la inauguración del ramal ferroviario, el primitivo poblado empezó a aproximarse a la línea férrea, pasando a denominarse Vilcún.

En los comienzos la comuna fue configurándose como un territorio alargado e irregular como una lagartija. De ahí su nombre: “Filcún”, vocablo mapuche que significa lagartija.

Esta comuna, con el paso de los años, es el resultado de la aspiración de sus habitantes de independizarse de Temuco. Esto se logra cuando el gobierno de Arturo Alessandri Palma dicta el Decreto Supremo Nº 3.671, de 18 de octubre de 1926 que crea la comuna de Vilcún.

A pesar de que esta zona era rica en la producción de madera, se encontraba en total abandono. Los vecinos de Vilcún, junto con solicitar al Gobierno la creación de la comuna, pidieron la presencia de carabineros para la formación de hábitos de orden y trabajo.

Los pequeños pueblos de la comuna de Vilcún se formaron a lo largo de la línea férrea, sin tomar en cuenta lo accidentado del terreno; las casas se construyeron donde su propietario lo creía más conveniente, no existía un plan de urbanización. A medida que transcurrió el tiempo se comenzó a urbanizar pero fue una tarea muy difícil y costosa.

A fines del año 1929, la municipalidad donó un terreno, en la parte céntrica de Vilcún, para construir  ”La casa de Socorro”, cuya construcción prestó servicio al público desde Enero del 1931.
Luego se inauguró el Matadero Municipal, construido en un terreno donado por el Alcalde de la época Pablo Lüer. Posterior mente se estudió la construcción de una plaza de juegos infantiles, la instalación de baños públicos y al Biblioteca Municipal.

De esta manera, la naciente comuna giraba en torno a la ganadería, la producción de cereales y de la explotación de madera. En este último rubro surge el nombre de Casimiro Escribano, quien abrió al mercado la producción del pino chileno. La enorme explotación de nuestros bosques de araucarias tuvo un apoyo sustantivo en el ferrocarril, que permitió la colocación de este producto en el mercado nacional primero e internacional después.

Fuente: Municipalidad de Vilcún