Volcán Lanín: roca muerta

Algunas leyendas mapuches cuentan que miles de años atrás existieron dos lanines. El primero de ellos era feroz y gigante, que tras una gran erupción se tragó a sí mismo. El otro sobrevivió, pero era más pequeño y menos inquieto que el primero, y este es el que conocemos.

Volcán Lanín: roca muerta

En lengua mapuche, Lanín significa “roca muerta”. Este volcán es a la cordillera del sur lo que el Aconcagua es a la cordillera central: ambos casos sobrepasan a sus vecinos en más de mil metros y se imponen sobre el horizonte como ningún otro.

Algunas leyendas mapuches cuentan que miles de años atrás existieron dos lanines. El primero de ellos era feroz y gigante, que tras una gran erupción se tragó a sí mismo. El otro sobrevivió, pero era más pequeño y menos inquieto que el primero, y este es el que conocemos.

Las mismas tradiciones mapuches decían que en la cima del volcán moraban espíritus perversos que daban muerte a los que se atrevían a subirlo. Su última erupción no tiene fecha, pero seguramente asustó a varias generaciones de mapuches.

El Volcán Lanín corresponde a un estratovolcán que junto al Quetrupillán y el Villarrica, forman una cadena volcánica transversal.  

Si bien el volcán Lanín no presenta actividad eruptiva reciente ni documentada históricamente, la juventud de sus emisiones holocenas sugiere considerarlo un volcán activo y potencialmente peligroso. En efecto, la presencia de un glaciar en su cumbre y la empinada pendiente de sus flancos sugieren que el mayor peligro asociado es la ocurrencia de lahares.

La ruta normal al volcán se sigue desde el lado argentino (el volcán es limítrofe), y parte desde las inmediaciones del ventoso lago cordillerano Tromen. El Lanín pertenece al Parque Nacional Lanín (Argentina), que limita al oeste con el Parque Nacional Villarica (Chile). A sus pies se encuentra el paso Mamuil Malal, y sobre sus pendientes se sigue a la vista el extenso bosque de araucarias que se agranda hacia Chile.

Su ascensión está controlada por los guardaparques argentinos. Se deberá notificar la subida, mostrar equipos y señalar plan de ascensión si se sigue cualquiera de las rutas que suben por la cara norte (bastante seco en verano). El equipo exigido por los guardaparques incluye, aparte de lo tradicional para este tipo de ascensiones: piolet, crampones y equipo de comunicaciones VHF.

Es la cumbre más alta considerando toda la cordillera desde el Volcán Domuyo (4809m; Argentina; 350 kms. más al norte, latitud de Chillán) hasta el punto donde el San Valentín pasa a ser soberano.