Volcán Osorno: El hito paisajistico de Los Lagos

El inicio de la actividad de este volcán surge hace 200 mil años.

Volcán Osorno: El hito paisajistico de Los Lagos

El inicio de la actividad de este volcán surge hace 200 mil años. Su historia y evolución reflejan un complicado proceso de crecimiento e interacción con los extensos glaciares alojados en toda la región durante las glaciaciones, los que con su inmenso poder erosivo, desmantelaron su estructura en varias oportunidades.
 
La parte superior del edificio actual fue construida íntegramente en el período post-glacial, motivo por el cual se observa una buena preservación de su morfología cónica. Hacia finales del siglo XIX aún se podía apreciar el interior de su cráter principal, el cual según los registros presentaba una débil actividad fumarólica. 


El comportamiento eruptivo histórico del volcán Osorno se ha caracterizado esencialmente por episodios predominantemente efusivos y de baja explosividad, como erupciones hawaiianas a estrombolianas, que se asocian con la evacuación de basaltos y andesitas basálticas, rasgo común en otros volcanes de los Andes del Sur.
 
Este volcán, de nombre nativo Huilliche Peripillán, debe su actual nombre debido a que se indica que era visible para los fundadores españoles desde la relativamente cercana ciudad de Osorno.
 
Con una altitud de 2652 metros, se levanta majestuoso al lado opuesto de la ciudad de Frutillar, de la cual, sólo las transparentes aguas del Lago Llanquihue lo separan. Su inactividad volcánica se prolonga ya por más de un siglo y cuarto. En sus faldeos existen refugios que permiten en el invierno la práctica del esquí y los deportes blancos.
 
Para poder acceder al él se debe recorrer la ribera sur del Lago Llanquihue durante 50 minutos, donde es posible apreciar bellos campos que decoran el paisaje lacustre. Llegando a su base se encuentra la Villa de Ensenada, en donde se da inicio al ascenso para ingresar al Parque Nacional Vicente Pérez Rosales.
 
 En la subida es imprescindible detenerse para apreciar una vista panorámica del valle del Río Petrohué, además de conocer un cráter extinto del volcán. Otro punto de detención es un mirador en donde se puede ver el Lago Llanquihue en toda su dimensión. Al final del camino se encuentra el centro de ski y su cafetería, donde se podrá acceder a las aerosillas que permitirán observar mejor el paisaje.