Yo vengo de San Rosendo, a vivir a la ciudad

Esto es lo que cantaba la Carmela cuando llegó a Santiago procedente de su adorado San Rosendo. En busca de nuevas oportunidades llega a la casa de su madrina Rosaura, una florista dueña de un puesto flores en la Pérgola de San Francisco. Sin embargo no llega en un buen momento, pues la Pérgola se enfrenta al riesgo de desaparecer para dar paso a la modernidad y la expansión de la Alameda. Todo se complica aún más, cuando Carmela, al cruzar la calle, causa un choque del auto de la aristócrata Laura Larraín, la que enojada con las pergoleras, apoya el proyecto de su hijo, el urbanista, de expandir la Alameda y entonces destruir la pérgola. Ahí comienza esta historia.

Yo vengo de San Rosendo, a vivir a la ciudad

Las floristas se organizan para salvar su querida pérgola organizando manifestaciones y esfuerzos para juntarse con la elite e influir el voto del alcalde en el proyecto. Carmela forma la parte clave de estos esfuerzos, haciéndose amiga del hijo del alcalde a pesar de su amor por Tomasito, el hijo de uno de las pergoleras amiga de su madrina. Finalmente todo se resuelve bien, las floristas logran preservar su querida pérgola y Carmela y Tomasito, enamorados, regresan juntos a vivir al campo.

Ésta claro, es una historia ficticia pero que en la década de los años 60 presentó un realista retrato de la identidad urbana del Chile de las primeras décadas del siglo XX, convirtiéndose en uno de los hitos de la historia del teatro chileno. 

Su autora, la escritora y dramaturga Isidora Aguirre Tupper tuvo la primera inspiración de la que sería su gran obra, cuando tenía 15 años. Se cuenta que ella estaba en el centro de la capital cuando vio una escena que jamás olvidaría: una campesina no se atrevía a cruzar la calle Ahumada por miedo a los pocos automóviles y el tren eléctrico que circulaban. Tras observarla por varios minutos, Isidora se decidió ayudarla a atravesar. Treinta y cinco años después de esta experiencia, en 1957, la escritora viajó en tren a Concepción para presentar la comedia “Dos más dos son 5”. Cuando pasó por la pintoresca estación de la localidad de San Rosendo, recordó esa antigua imagen y pensó que desde el lugar en el que estaba es de donde partían a la capital las huasitas con chupalla, canasto y medias largas de algodón que tanto le temían a la modernidad de la época. 

Tres años más tarde nacería la famosa y eterna Carmela, el personaje principal de “La Pérgola de las Flores”, obra Montada por el Teatro de Ensayo de la Universidad Católica, y que fue musicalizada por Francisco Flores Del Campo con canciones que se han convertido en un ícono de nuestra historia: “Yo vengo de San Rosendo”; “Campo Lindo”; -"Je suis Pierre"- y tonadas como "Tonada de medianoche", entre otras. 

El Municipio de San Rosendo, con el objeto de dar a conocer esta comuna y su patrimonio ferroviario, es que desde hace seis años celebra “La Fiesta de la Carmela”. La última se llevó a cabo el jueves 16 de julio pasado, reuniendo a un público entusiasta en torno a la variada gastronomía chilena, tanto local como de la región, y la artesanía tradicional del sur de Chile. 

Fuente:
http://lanic.utexas.edu/project/etext/llilas/ilassa/2007/budzyna.pdf